Medio Ambiente

Ruta Vía de la Plata

29.01.08 | 17:30. Archivado en Rutas y Senderos

DATOS DE INTERÉS
¿De dónde viene el nombre?

La Vía de la Plata fue el tramo de calzada romana que unía Mérida con Astorga, cruzando de norte a sur el oeste de España.

Sobre la acepción de Vía de la Plata existen numerosas teorías, como la que defiende que se debe a la relación del camino con este metal precioso o la que alude a la palabra árabe Bal?latta, respaldada por la mayoría de los estudiosos.

Los árabes utilizaron este término para denominar al camino enlosado, la vía ancha o pública, cuando conquistaron la Península Ibérica. Un término que también sirvió para designar caminos como el de Sierra Morena o el que se dirigía de Madrid a Jaén por el Puente de Toledo. La palabra original Bal?latta pasó oralmente a plata pues la primera "a" no se pronuncia.

Los miliarios

Los miliarios eran columnas de piedra de cantería labrada y de dos metros de altura aproximadamente. Servían para señalizar las millas en las calzadas romanas, la misma función que cumplen hoy los postes kilométricos en las carreteras.

En las piedras miliares aparecen inscripciones que marcaban la distancia hasta la mansio más próxima y el nombre del emperador que mandó construir el tramo de calzada.

Estas descomunales columnas cilíndricas se situaban a la orilla de la calzada en lugares visibles. Hoy, el viajero, en su paseo por la ruta, podrá encontrar bellos ejemplos que han permanecido en su lugar de origen. De hecho, desde Mérida hasta Salamanca existían unas 180 piedras miliares.

Las mansios romanas

Las mansios romanas nacieron como consecuencia de la calzada. Eran núcleos de población situados a lo largo de la vía cada 30 kilómetros. Estos poblados, edificios o establecimientos permitían a los viajeros hacer una pausa para descansar o incluso pernoctar. Algunas contaban con cuadras para las caballerías y caballos para el relevo.

Además, eran muy habituales los talleres para reparar carruajes, la existencia de almacenes y la presencia militar para preservar el orden público.

Fundamentalmente, las mansios fueron pequeños fortines militares para el descanso de soldados tras una jornada de marcha. A lo largo de la Vía de la Plata se construyeron cerca de quince mansios, muchas de las cuales dieron lugar al nacimiento de ciudades.

El orden del Itinerario de Antonino y los lugares en los que hoy se localizan las mansios son los siguientes:

-Emerita Augusta (Mérida).
-Ad Sorores (en la Dehesa de Santiago de Bencáliz, cerca de Casas de Don Antonio en la provincia de Cáceres).
-Castra Caecilia (Cáceres el Viejo, a algo más de dos kilómetros de la capital).
-Turmulus (cuyo emplazamiento pudo estar en los terrenos que hoy cubre el embalse de Alcántara).
-Rusticana (con probabilidad en las inmediaciones del término de Galisteo, en Cáceres).
-Caparra (en las ruinas de la Dehesa de Casa Blanca, en los términos cacereños de Oliva de Plasencia y Guijo de Granadilla).
-Caelionicco (en los alrededores de Puerto de Béjar).
-Ad Lippos (cerca de Valverde de Valdelacasa, en Salamanca).
-Sentice (en las cercanías de Pedrosillo de los Aires).
-Salmantice (lo que hoy es Salamanca).
-Sibarim (en el término de El Cubo del Vino, en Zamora).
-Ocelo Duri (Zamora).
-Vico Aquiario (se desconoce el emplazamiento, algunos autores lo sitúan en Castrotorafe, Zamora).
-Brigeco (en la comarca de Benavente, Zamora).
-Bedunia (en los alrededores de La Bañeza, León).
-Asturica Augusta (Astorga, León).

Pág. 1 2 3 4


Jueves, 19 de octubre

BUSCAR

Síguenos

Hemeroteca

Octubre 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031