(PD).- Cerrar Garoña tiene delito, anunciarlo para 2013 es todavía peor. Prolonga la inseguridad jurídica en la que se mueve la energía nuclear en España y garantiza un debate viciado de origen. Sólo tiene lógica política, el presidente Zapatero, esa luminaria del ecologismo, no tiene valor para enfrentarse a 2.000 trabajadores en la calle. Qué gran lección para la cúpula sindical en pleno diálogo social.
Jueves, 31 de mayo
Saúl Blanco Lanza
Rosa María Rodríguez Magda
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Hiroit
Nicolás Ruiz Humanes
Nancy Casal