(PD).- Las vacas han pasado de tener canciones de infancia, a ser objeto de no pocos recelos. El problema: sus gases, que contienen metano, tanto como para preocupar a varios asesores del mismísimo Al Gore.
Un grupo de investigadores argentinos ya ha pasado a la acción y ha conectado a su aparato digestivo un enorme tubo de plástico para medir cuántos gases emiten a la atmósfera.
Les han administrado taninos, y han disminuido un 25% las emisiones de metano
Los resultados son contundentes, cada vaca emite al día más de 800 litros, y en Argentina hay 55 millones de vacas, así que el 30% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero son por obra y gracia de estos rumiantes.
El resultado es muy preocupante y los autores de la investigación han puesto a las vacas a dieta contra los gases.
La primera medida ha sido suministrarles taninos (ciertas sustancias orgánicas que servían para convertir a las pieles crudas de animales en cuero), y han conseguido disminuir un 25% las emisiones de metano.
pero este es el colmo que hasta los pedos de los animales vasta ya vamos hacer algo bueno por los niños del mundo y dejemonos de tontunas el mundo esta al filo de una gran catastrofe por tanta mesquindad ayudar es el lema
Si hombre, ahora a echarles la culpa del efecto invernaderos a las vacas. Seguro que las exterminamos a todas antes que acabar con la polución industrial, tomar alternativas energeticas ecológicas y bajarnos de nuestro cómodo coche con aire acondicionado a todo gas.
Pues no digo nada de los humanos, 6.000 millones. ¿No seria mejor aprovechar toda esa materia prima (el metano) como biocombustible?,
Lunes, 6 de julio
CienciadeBolsillo.com
Saúl Blanco Lanza
Hiroit
Nicolás Ruiz Humanes
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Nancy Casal
Jordi Jaumà Bru