(PD)-. De cumplirse las previsiones, el paradisíaco archipiélago de Kiribati, habitado por unas 105.000 personas, habrá sido engullido por las aguas del Pacífico Sur en menos de medio siglo a causa del cambio climático.
Los pobladores de esta pequeña nación, compuesta por 33 atolones y una isla volcánica, parecen haber aceptado su destino y buscan un nuevo lugar en el que vivir. El presidente, Anote Tong, ha iniciado una gira internacional a fin de encontrar un país de adopción para sus conciudadanos.
Hasta el momento, sólo el Gobierno de Nueva Zelanda ha respondido a su petición de asilo para los kiribatíes.
Tong ha denunciado que los pequeños archipiélagos del Pacífico Sur sólo producen el 0,6% de la contaminación del mundo y, sin embargo, son los que más sufren los efectos del cambio climático.
Construir un dique temporal de refuerzo en las islas Gilbert, las más pobladas de Kiribati, costaría más del doble del Producto Interior Bruto (PIB) del país, uno de los más bajos del mundo, según datos del Banco Mundial.
Domingo, 8 de noviembre
Saúl Blanco Lanza
Hiroit
Nicolás Ruiz Humanes
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Nancy Casal
Jordi Jaumà Bru