
(PD)-. La organización ecologista Greenpeace denunció hoy que algunos tripulantes de la flota ballenera japonesa pasaron carne de ballena de contrabando al mercado nipón, escondida entre su equipaje personal.
La ONG hizo públicas varias pruebas de esta práctica y pidió que se termine la financiación pública del programa ballenero nipón. Tras una investigación encubierta durante cuatro meses, la ONG recopiló varios indicios de que la tripulación del Nisshin Maru, el buque-factoría de la flota ballenera, está involucrada en una red de contrabando de carne de ballena.
Según Greenpeace, los superiores de la tripulación, oficiales de la empresa que fleta el barco, Kyodo Senpaku, y hasta miembros del Instituto de Investigación de Cetáceos (ICR) estaban al tanto de las operaciones ilícitas pero no hicieron nada por impedirlas.
La organización descubrió la trama después de la llegada a puerto del Nisshin Maru el mes pasado, cuando a la vista de personal de Kyodo Senpaku varias cajas procedentes del ballenero fueron trasladadas a un camión especial de reparto.
Según el comunicado, al menos cuatro de las cajas iban destinadas a la misma dirección privada, sin embargo Greenpeace pudo interceptar una de ellas antes de que fuera entregada.
La caja contenía 23,5 kilogramos de carne de ballena salada de primera calidad, valorados en más de 3.000 dólares.
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Miércoles, 25 de noviembre
Hiroit
Saúl Blanco Lanza
Nicolás Ruiz Humanes
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Fernando Núñez Noda
Nancy Casal
Jordi Jaumà Bru