(PD).- «Spain is different», pensaría Tony Dolce, de la BBC, mientras aguardaba ayer en el Puerto de Barcelona, junto a un centenar de colegas periodistas, una decena de ellos extranjeros (de Portugal y Francia, entre otros), a que llegara el primer barco con agua para Barcelona.
Explica Janot Guil en ABC que «different» porque pocas horas después de que el «Sichem Defender», con 19.000 metros cúbicos de agua potable procedente de los pozos de Tarragona en sus bodegas, atracara en el puerto, el consejero de Medio Ambiente de la Generalitat, Francesc Baltasar, consumaba el esperpento.
Anunciaba que tras la últimas lluvias, los 5,5 milones de habitantes del área de Barcelona y Gerona amenazados de sufrir restricciones -el argumento que ha servido para pasar el trasvase del Ebro por el tubo y recurrir a los barcos aljibe, entre otras medidas-, pasarán oficialmente el próximo viernes del estado de excepcionalidad II al I.
En otras palabras, que ya no deberán someterse a las restricciones de uso de agua de boca para regar jardines o llenar piscinas que se instauraron, so pena de multas de hasta 3.000 euros, el pasado febrero.
O sea, que desde pasado mañana, Barcelona podrá utilizar el agua que le vendrá en barco desde Tarragona y Marsella en los próximos tres meses -63 viajes que cuestan unos 56 millones de euros entre obras y costes del agua-, para llenar sus piscinas. «Con las últimas lluvias salimos de la UCI y pasamos a planta. Pero seguimos en el hospital», advirtió Baltasar.
Un hospital frenopático
El consejero argumentó que tras las últimas precipitaciones, los embalses del Ter-Llobregat que sacian Barcelona y Gerona acumulan más de 170 hectómetros cúbicos, cinco más que los que fija el decreto de sequía de la Generalitat para pasar de excepcionalidad II a I.
Y tras propiciar que los barceloneses se lancen a llenar sus piscinas -que se den prisa porque en verano se podría pasar otra vez a excepcionalidad I-, pidió a los ciudadanos que sigan siendo austeros con el grifo. «Estamos sólo en la mitad del camino», advirtió, ya demasiado tarde, en alusión a que los embalses de las cuencas internas, pese a ganar peso estos días, están a la mitad que hace un año.
Y mismo argumento utilizó para justificar que se siga adelante con las obras de prolongación del ministravase de Tarragona a Barcelona -que podrían comenzar en dos o tres semanas-, pese a las ampollas que éstas y otras medidas, como los barcos, han levantado en Tarragona, en el seno del tripartito y en otras comunidades.
Horas antes de la comparecencia del consejero, celebrada tras el Consejo Consultivo del Gobierno catalán, cuando se encendía la mañana en el muelle de inflamables del Puerto de Barcelona, asomaba el primer barco cisterna.
Tras someter el agua transportada a hasta tres análisis, se empezó a descargar para inyectarla en la red de suministro. Toda la operación dura casi 24 horas, por lo que los barceloneses no podrán disfrutar del «maná» hasta hoy.
La opción Carboneras, en duda La Generalitat ha contratado seis barcos que harán 63 viajes en los próximos tres meses, aunque el agua será por ahora de Tarragona -de pozos y en breve del propio Ebro vía el travase actual-, y de Marsella, del Ródano.
Y es que según anunció Josep Maria Obis, de la Agencia Catalana del Agua, las obras de adecuación del puerto de Carboneras (Almería) van para largo, por lo que el agua sobrante de su desalinizadora no estará disponible hasta «septiembre u octubre», justo cuando el trasvase del Ebro a Barcelona debería estar en funcionamiento.
Por eso, nadie descarta que al final el agua de Almería no llegue a salir de allí; pese al dinero gastado para ello. Lo dicho: «Spain is different».
¿QUE PASA? NO OS ENTERAIS QUE EL "PRESIDENT" A REVOCADO EL DECRETO, ¿QUE PASA? QUE LOS ESPAÑOLES NO OS BAÑAIS
Pero como vamos a traer el agua de los Charnegos?. Eso nunca. Antes la traemos del Ródano que nos la dan gratis, eso sí y con unas comisiones que nos las metemos por el culo sin que nadie se entere.
Estos subnormales de la crisis nada de nada, después, se ponen a llorar y los de siempre a pagar.
Aunque hubiese llovido la Intermerata esta gentuza ya tenía preparado el negocio del agua, y sabían cuanto iban a ganar.Se les acabó el Forun y han montado otra, Es que estos tipos son muy imaginativos. Pero no implica a todos sino solo a unas cuantos chorizos.
Es que no les da verguenza?. Podían haber esperado en el tema de los barcos unas semanas, pero no lo tenían bien planeado.Para que veais por que quieren las competencias, por DINERO EXCUSIVAMENTE.Para hacer negocio, y con el beneplácito de Madrid.
Debería hacerse un estudio económico exhaustivo, de cuanto cuesta y de quién paga este Esperpento.
¿Estan vacias las piscinas de las Españas? Los pedigüeños catalanes estamos HARTOS de represión, céntimos sanitarios, limtaciones de velocidad caprichiosas, expolios mil y experiencias extravagantes. No soy separatista, huiré de Catalunya.... y de España!
Piden mas dinero, piden mas agua, piden mas competencias, piden... por pedir.
Los catalanes se rien del resto de los españoles, nos toman por primos y van a sacarnos hasta el ultimo euro, hasta la ultima gota. Son insaciables, pero eso si, la generalidad es de izquierdas y sus socios tambien, lo cual -por lo visto- les da una cierta legitimidad a la hora de robar.
Pues nada, nada, cuando les digan que de tal a tal hora no hay agua por las restricciones acuerdense de que los socialistas catalanes estan bañandose en sus piscinas entre grandes carcajadas.
Ajo y agua, no haberles votado.
Ah, y la economia se va a pique... ya, si, la culpa es de Franco, lo sabemos, y del PP, claro.., kk, culo, pe do, pis...
Hay que ser comprensivos con cataluña. Cataluña tiene un gran numero de turistas que hay que tener contentos. Todas esas piscinas hay que llenarlas para que los turistas se puedan llenar. Claro es mejor tener agua para llenar piscinas que dar agua a Murcia y a Valencia...
Con que dinero van a pagar el agua?¿?¿? No querian independencia?¿?¿? Pues que empiecen a pagar sus caprichos¡¡¡
Lunes, 9 de noviembre
Saúl Blanco Lanza
Hiroit
Nicolás Ruiz Humanes
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Nancy Casal
Jordi Jaumà Bru