
(PD).- Una misteriosa afección que los expertos no logran identificar está mermando la población de murciélagos en Estados Unidos. De acuerdo con las estimaciones más pesimistas de los biólogos norteamericanos, podrían haber muerto 250.000 murciélagos durante este invierno.
Desde el pasado mes de enero, cuando un explorador dio la voz de alarma tras toparse con miles de ejemplares muertos tendidos sobre el suelo de una cueva en Albany (Nueva York), se han sucedido datos espeluznantes para estos mamíferos voladores.
Así, el diario 'Herald Tribune' ha relatado que una cueva donde se contaron más de 15.000 murciélagos hace dos años, apenas alberga 1.500 en la actualidad. Y no es el único ejemplo.
Los murciélagos no se caracterizan precisamente por despetar el cariño o la simpatía de los humanos, pero realizan una importante labor para evitar que los insectos se multipliquen y mantener el equilibrio ecológico.
"La lógica nos dicta que cuando pierdes potencialmente hasta medio millón de murciélagos en una región, va a producirse como consecuencia una abundancia de insectos durante el siguiente verano", resume el biólogo Scott Darling, que trabaja para la Administración de EEUU, en el citado rotativo.
Pero lo más preocupante del caso es que los expertos no logran dar con la clave de la altísima mortalidad de los quirópteros. "Este es probablemente uno de los más extraños e intrigantes problemas que nos hemos encontrado con los murciélagos", reconoce el ecólogo Paul Cryan, de la U.S Geological Survey.
Los ejemplares analizados muestran síntomas como un hongo blanco y, en algunos casos, neumonía, pero los científicos encargados del caso creen que la raíz del problema es más profunda.
De no dar pronto con ella, algunos expertos consideran que podrían llegar a extinguirse varias especies de murciélago, incluidas alguna de las que aún no han sido catalogadas.
Domingo, 6 de julio

CienciadeBolsillo.com
Saúl Blanco Lanza
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Nancy Casal
Nicolás Ruiz Humanes
Jordi Jaumà Bru