(PD).- No todo el cáñamo es marihuana. Sus fibras se empleaban ya hace 8.000 años y hoy está presente desde el sector textil a la automoción, pasando por la producción de semillas y aceites o combustibles ecológicos y plásticos.
Uno de sus usos más desconocidos y con mayor recorrido es el de la construcción. Una empresa lo destina a revolucionar el mundo inmobiliario y hacer ladrillos sin necesidad de arcilla.
Hace nueve años, la arquitecto alemana Monika Brümmer montó en Guadix (Granada) la empresa Cannabric, donde fabrica artesanalmente ladrillos de cáñamo, tan resistentes como los normales pero infinitamente más ecológicos. Y a pesar de lo que se pueda pensar por su relación con el cannabis, están homologados y su uso constructivo es perfectamente legal.
Todo empezó con el proyecto de fin de carrera de esta arquitecto, que versaba sobre nuevas formas de construir viviendas con materiales vegetales. De ahí, y tras muchos ensayos, salió este invento.
El bloque está formado por fibras vegetales de cáñamo industrial, cal hidráulica natural y una mezcla de minerales, además de tierra procedente de las cuevas de Guadix.
Viernes, 25 de julio

CienciadeBolsillo.com
Saúl Blanco Lanza
Nicolás Ruiz Humanes
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Nancy Casal
Jordi Jaumà Bru