
(PD).- Castilla y León es un territorio de contrastes donde la riqueza, diversidad y calidad medioambiental han provocado que montañas, valles, lagos, ríos, llanuras, cañones y desfiladeros configuren uno de los espacios geográficos más grandiosos de la Península y un escenario que está considerado como uno de los de mayor biodiversidad de Europa.
La extensa orografía castellana y leonesa está configurada por su riqueza de sierras, conjuntos montañosos, cauces fluviales y humedales.
Las cumbres de la Cordillera Cantábrica, al norte, el Sistema Central Ibérico, que delimitan la región por el sur y el este, y los conjuntos galaico-leoneses junto con la penillanura zamorana, en el oeste, encierran una impresionante lista de Espacios Naturales. Puntos en los que la mano del hombre y la calidad paisajística y ambiental han convivido durante siglos.
Se trata, pues, de formaciones de alto valor ecológico donde especies animales y vegetales en peligro de extinción ofrecen al turista paisajes de gran belleza y atractivo. Por tanto, el espacio natural se convierte en el solar ideal para la práctica de las actividades deportivas y el disfrute del senderismo.
Viernes, 5 de diciembre

CienciadeBolsillo.com
Saúl Blanco Lanza
Nicolás Ruiz Humanes
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Nancy Casal
Jordi Jaumà Bru