(PD).- La isla de Hoboro en Japón, que pertenece a la Prefactura de Hiroshima, está encogiendo y podría desaparecer bajo las aguas en cosa de 100 años. El culpable de este extraño fenómeno es un habitante de la isla, el cangrejo nanatsuba-kotsubumushi.
En la foto se ve la isla como está y como era antes. Los cangrejos cavan sus madrigeras en la isla y la debilitan, haciéndola vulnerable al azote de los temporales. En los años recientes, el número de estos crustáceos se ha multiplicado varias veces. En 1928, la isla medía 120 metros de largo y se elevaba 22 metros. Todo lo que queda ahora es un promontorio que desaparece con la subida de la marea.
“Este es un fenómeno fascinante de bio-erosión… Observando las viejas imágenes de la isla y comparándolas con el aspecto que presenta hoy en día, la escala de los cambios es increible”, comentó Akihiro Kano, profesor asociado en la Universidad de Hiroshima.
Las dos fotos que lustran este post muestran a la isla en la actualidad (año 2007) en la parte superior, y a la isla tal y como era en la década de los 50 en la parte inferior (junto a una imagen del protagonista en el ángulo inferior izquierdo).
Y que hacen los japoneses que en lugar de comerse a los delfines y a las ballenas, no hacen una fiesta nacional y cocinan esos cangrejos (yo creo que son hijos de Allien), así acabarían con los cangrejos pero salvarían la isla.
Domingo, 6 de julio

CienciadeBolsillo.com
Saúl Blanco Lanza
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
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Jordi Jaumà Bru