
(PD/Agencias).- La tromba de agua que cayó hace dos semanas en Almería cogió por sorpresa a toda la provincia. La de este martes, también. Y es que cada año llueve menos y las reservas de agua están, poco a poco, más agotadas. La consecuencia de esta escasez de precipitaciones es que los embalses acumulan, mes tras mes, menos agua embalsada.
Destaca el caso de los dos embalses con los que cuenta la provincia, Benínar y Cuevas del Almanzora, porque aunque tienen el mismo volumen de agua embalsada que en la misma semana del año anterior, la realidad es que hace tres años que no logran recuperarse.
Estos tres años, además, coinciden con los tres años de sequía que acumula ya la Comunidad Autónoma Andaluza y que se deja notar en la mayoría de las provincias, con especial incidencia en Almería y más .
Por épocas
La cantidad de agua embalsada en el pantano de Benínar suele oscilar según la época del año y se notan los meses más calurosos -los de verano- que coinciden también con un aumento del consumo de agua, en los que bajan las reservas, mientras que en el otoño y el invierno suele experimentar una ligera recuperación.
No sucede lo mismo con el pantano de Cuevas del Almanzora, que está prácticamente inutilizado. Y es que aunque un hectómetro cúbico pueda parecer mucha cantidad de agua, al ser tan grande el embalse, se forma un lodazal y en realidad el agua que hay embalsada no puede apenas extraerse.
Según el estudio realizado por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía «se puede afirmar que estamos ante un tercer año de sequía, especialmente en la zona oriental donde aún se registran déficits entre el 25 y el 50 por ciento respecto a un año normal».
A esto hay que sumar que, debido a la irregular distribución de las precipitaciones, la práctica totalidad de los embalses de la mitad occidental se encuentran a más del 50 por ciento de su capacidad -Huelva, Sevilla, Córdoba y parte de Cádiz- y en la mitad oriental se encuentran incluso por debajo del 25 por ciento, con especial incidencia en la provincia de Jaén.
Acuíferos
Las reservas en el subsuelo almeriense tampoco están boyantes. A pesar de que en los últimos años las políticas de la Junta y del Gobierno central se enfocan a proteger los acuíferos que están declarados sobreexplotados en la mayoría de la provincia, la realidad es que las reservas subterráneas continúan descendiendo.
De hecho, en septiembre de 2006 los acuíferos de la provincia se encontraban al 50 por ciento. Pero la situación ha ido empeorando a lo largo de 2007. Y es que las aguas subterráneas, que se miden cada dos meses, se encontraban ya en noviembre de 2006 al 38 por ciento.
En enero de 2007 el agua subió un poquito, hasta alcanzar el 39 por ciento, mientras que en marzo subió hasta el 41. Pero de poco sirvió la recarga de agua que supusieron las lluvias del invierno y el deshielo de la Sierra de Gádor, ya que en mayo de 2007 los acuíferos almerienses se encontraban al 36 por ciento. La última medición, que corresponde al mes de julio, los deja al 30 por ciento.
Viernes, 5 de diciembre

CienciadeBolsillo.com
Saúl Blanco Lanza
Nicolás Ruiz Humanes
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
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Jordi Jaumà Bru