¿Cómo conseguir que la Navidad no te pese?
11.12.06 @ 11:45:36. Archivado en Prevención, Medicina general
Cada año por estas fechas celebramos las fiestas navideñas a base de dulces, turrones, marisco, jamón, queso… y cada año empezamos antes a “disfrutar” de todos estos excesos. La Navidad dura ya casi un mes en el que nuestra agenda está repleta de cenas y comidas. Pero, ¿cómo conseguir que la Navidad no nos pese?
No es preciso renunciar a las tan esperadas celebraciones por los temidos kilos de más o por sucumbir a los excesos. El secreto es la moderación. Según la doctora Lourdes Carrillo, coordinadora del Grupo de Nutrición y Alimentación de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), “la moderación debe ser la conducta a seguir cuando nos sentamos a la mesa, procurando además mantener un horario para las comidas principales”. Hay que evitar los excesos, sobre todo en el consumo de alimentos hipercalóricos, muy grasos y de bebidas alcohólicas.
Conseguirlo puede ser más fácil de lo que pensamos. Únicamente conviene tener claro una serie de medidas que nos ayudarán a disfrutar de las fiestas y evitar que la báscula nos pase factura:
- Evita las frituras y recuerda que las carnes y los pescados deben guisarse con aromas y poco aceite. Mientras que todos los pescados son recomendables, tanto los blancos como los azules, en el caso de la carne se recomiendan las aves (pollo y pavo), el conejo y la ternera magra.
- No utilices salsas aceitosas y ricas en grasas para acompañar los platos: condimenta las comidas con hierbas (como perejil, estragón, tomillo o laurel), especias aromáticas (canela, curry o azafrán) y prepara aliños con cebolla, ajo, limón y vinagre.
- Reduce el consumo de sal y elimina los alimentos muy salados (como los quesos, las carnes y los pescados ahumados), ya que favorecen la retención de líquidos.
- Bebe un vaso de zumo de algún cítrico (naranja, limón o pomelo) antes de comer para desintoxicar el intestino y reducir el apetito.
- Aumenta el consumo de frutas y verduras crudas o cocidas ya que, además de aportar nutrientes esenciales para el organismo, aportan pocas calorías y sacian el apetito.
- El agua debe ser parte fundamental de la dieta. Bebe al menos un litro y medio al día: media hora antes de las comidas y dos horas después. Así facilitarás la eliminación de toxinas del organismo.
- Tómate tiempo para comer y masticar bien los alimentos. Además, procura que pase el tiempo suficiente después de la cena para hacer la digestión antes de acostarte.
- Cuando termines de comer no te quedes en la mesa, levántate y da un buen paseo. De esa forma, además de reducir la angustia y la ansiedad, conseguirás activar el metabolismo y mantener el peso a raya.
- A la hora de los brindis limita el consumo de alcohol y, sobre todo, de los vinos espumosos.
- El consumo de dulces, pasteles y otros productos de repostería debe estar limitado en cantidad y frecuencia. La necesidad de controlar el peso ha favorecido la aparición de turrones y dulces típicos de la Navidad bajos en calorías. Incorpóralos a tu mesa navideña.
- Termina tus comidas y cenas con postres naturales a base de frutas como los zumos, macedonias y sorbetes.
Pon más atención
Los excesos que acumulamos durante estas fechas consiguen que el organismo se resienta y terminen apareciendo molestias que en la mayoría de los casos no tendrán consecuencias graves, pero que en el caso de las personas que padecen enfermedades crónicas pueden experimentar un agravamiento de las mismas.
Tal es el caso, por ejemplo, de las personas que padecen diabetes. Estos pacientes deben tener especial cuidado en estas fiestas en las que abundan, sobre todo, multitud de dulces típicos. Muchos diabéticos sufren descompensaciones debido a la toma de alimentos ricos en azúcar que no suelen comer de forma habitual en otras épocas del año.
Aunque muchos productos navideños como turrones, mazapanes o mantecados se presentan como “aptos para diabéticos”, no hay que confiarse. Con frecuencia los fabricantes de estos alimentos sustituyen el azúcar común por otros edulcorantes como la fructosa, tanto o más perjudiciales para la persona con diabetes.
Las reacciones alérgicas a los alimentos también aumentan durante estas fechas, según informa la doctora Lourdes Carrillo, debido a la ingesta de alimentos que no se consumen de forma habitual y a los excesos en la mesa.
Los síntomas de alergia a los alimentos son muy variados, explica esta experta, “pero lo más común son alteraciones cutáneas con picor, urticarias, inflamación de párpados, labios y lengua, dolor en el epigastrio, náuseas, vómitos y diarrea, y, con menos frecuencia, dificultades respiratorias, bajadas de tensión y shock”. Lo más normal es que los síntomas se presenten minutos después de la ingestión, pero también pueden aparecer tras varias horas.
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Soc. Esp. de Medicina de Familia y Comunitaria
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