Mayor autonomía y más dinero. Es el eslogan que la Junta de Castilla y León no se harta de pregonar cada vez que tiene oportunidad desde que se inició el proceso para reformar la Ley de la Comarca del Bierzo. No se cansa de vender por activa y por pasiva, donde quiera que van sus representantes y a cualquiera que les preguntan, las bondades edulcoradas que traerá aparejadas esta modificación para la tierra del botillo.
Permítame que las ponga en cuarentena. De acuerdo en que se inicie un proceso de reforma al que doy la bienvenida después de veinte años de vigencia de una ley que se ha quedado ya un tanto trasnochada y que no responde a las necesidades que hoy plantea el Bierzo como comarca. Pero no voy a ser el primero en darle un mordisco a esta manzana ‘envenenada’ que los populares se afanan porque nos llevemos a la boca.
El PP nos quiere imponer una ley que, con los oportunos arreglos de bajo y sisa, le sienta como un guante para gobernar, pero que resulta a todas luces lesiva para los intereses de los bercianos. Le han adjudicado el encargo a un tal Mañueco, el negociador, que, todo sea por agradar a su jefe, se enfunda un traje que le viene grande, salvo para hacer una ley que tan sólo es buena para los intereses del PP y en ningún caso para los que habitamos esta tierra, singular donde las haya y reconocida como tal en el Estatuto de Autonomía. La reforma no dota de nuevas competencias a la comarca del Bierzo, no le otorga mayores recursos económicos y no atiende la petición de elección directa de los consejeros. ¿Todavía peor de lo que estamos?
Sin duda, el único culpable de esta ley es el PP. Pero el PSOE tampoco ha estado a la altura. Sus dirigentes no se han tomado todo el interés que la cuestión merecía. En las reuniones del Foro para la Reforma de la Ley de la Comarca, en la que están representadas las fuerzas sociales, políticas y empresariales y en las que se vertebró el debate interno de la reforma, los socialistas no dieron ni un solo paso adelante. Deberían haber estado más atentos. Ahora entonan el ‘mea culpa’. Ven que están en puertas de perder el gobierno del Consejo Comarcal y se ponen nerviosos. Lanzan arengas a la desesperada a favor de la movilización, cuando quizás sea demasiado tarde y todo el pescado esté ya más que vendido.
Que la vistan como quieran, pero que la vistan bien. La reforma es a todas luces necesaria y está más que justificada. Algunos llevamos años peleando por sacarla adelante. Una modificación seria y adecuada a lo que el Bierzo necesita, teniendo en cuenta los 20 años transcurridos desde su aprobación. En su día, más allá del Manzanal nos vistieron de gala. Hoy, si nada ni nadie lo remedia, los actuales mandatarios del PP nos darán la estocada.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina