Corren nuevos vientos para la política. El temporal que nos está afectando estos días no se va a quedar sólo en lo climatológico. El que nos aguarda en las urnas comienza a vislumbrarse. Los resultados electorales de los comicios celebrados el pasado fin de semana en Cataluña tienen la culpa. En la arena política, los protagonistas han comenzado a hacer sus cábalas.
Teniendo en cuenta los colores con los que queda vestido el Parlamento catalán después del desfile de los ciudadanos por las urnas, a muchos les ha dado por ponerse a pensar. Todo un trabajo de alto riesgo para algunos de nuestros representantes en este y en el otro lado del Manzanal teniendo en cuenta que la cordura de la que han dado muestra durante sus años de mandato, o cuanto menos lo más cerca que se puede estar del poder, ha distado mucho de ponerle dos dedos de frente al asunto cuando de lo que se ha tratado es de dar soluciones.
Echándole un vistazo a los resultados de los comicios en la tierra de la sardana, queda claro que el batacazo que se han pegado los socialistas ha sido curioso y no han tardado en reconocerlo. Los del PP, aunque han ganado en número de representantes, también han perdido las elecciones. Pero ellos lo celebran. Están que lo tiran. Tanto es así que con tanta fiesta, si uno no tiene claro que existe CIU y que el próximo presidente catalán será Artur Mas llegaría a pensar que han logrado la presidencia, pero no ya de Cataluña sino del Gobierno. Nada más lejos de la realidad. Por detrás, Laporta y compañía.
La situación catalana es sólo un primer adelanto de lo que se avecina en el resto del país en las próximas elecciones, primero municipales, luego nacionales. Corren vientos de cambio y ya han empezado a soplar. Los ciudadanos piden cambios y llegarán, antes que tarde. Ni el PSOE ni el PP generan ya ilusión y mucho menos confianza. La gente en la calle pide soluciones, nuevas caras, nuevas formas de trabajar, nuevos talantes políticos a la hora de gobernar, pero, sobre todo, ilusión. Esa ilusión por labrar un futuro esperanzador para nuestra tierra a través de un proyecto que se implique con los ciudadanos, con su día a día. Esa ilusión de la que hoy ya carecen muchos mandatarios en nuestra provincia. Véase el alcalde de Ponferrada, que por falta de ilusión no creo que tenga ganas ni de tentar al gordo de Navidad.
Han comenzado a soplar vientos de cambio en el panorama político y a algunos se llevarán.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina