El reciente abandono de las concejalas, Ana Guada y María José Alonso, del Partido Popular me hace revivir la similar situación que me tocó padecer personalmente hace algún tiempo, por eso las comprendo y las aplaudo por su valentía. Por desgracia, he sido víctima en carne propia, de esa campaña de acoso y derribo llevada a cabo por la todopoderosa presidenta, Isabel Carrasco, y sus lacayos.
Alguien tiene que poner freno a los desmanes y a la actitud de chulería y prepotencia constantes de los que hace alarde la omnipresente presidenta que hace la vida imposible a la gente dispuesta a trabajar y con vocación de servicio a los demás.
No son las primeras ni serán las últimas. Isabel Carrasco está desguazando el partido, su lema es “o estás conmigo o contra mí”, parece que le gusta prescindir de la gente válida y honrada, prefiere alimentar los enfrentamientos y las diferencias entre los compañeros.
Todo mi apoyo, respeto y cariño a estas excompañeras que consideran que no todo vale, que hay que mantener las formas y no perder la educación, que la época de la dictadura en este país ya ha pasado y que en política los cargos te los da y te los quita el apoyo de la gente, que el respeto no se consigue presionando y amedrentando sino con valía, esfuerzo y dando ejemplo, no a gritos o “porque lo digo yo”.
Muchos dirigentes del partido llevan tiempo intrigando por lo bajo, están incómodos, descontentos e incluso hartos, pero hasta ahora pasar a la acción era otra cosa. Ana y María José han abierto un camino que a buen seguro van a recorrer más personas. La decisión no es fácil, pero hay vida más allá del PP.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina