En tiempos en los que parece predominar el egoísmo y el afán de poseer más que el vecino, conmueven gestos como el del empresario berciano, Antonio Ovalle, que ha cedido su colección personal de facsímiles medievales atesorada durante toda una vida para el disfrute de todos los bercianos y de reclamo a todo tipo de visitantes y especialmente a investigadores y humanistas.
Cualquier museo del mundo habría pujado fuerte por hacerse con este patrimonio de incalculable valor, pero Ovalle ha preferido que sea el Castillo de los Templarios el incomparable marco que los acoja, que seamos los bercianos los primeros en contemplarlo y que la atracción de expertos y turistas genere riqueza en nuestra comarca. No en vano, tal y como relató durante la presentación de la exposición en su amena intervención, tuvo un sueño en el que una familia de Arganza convertía la fortaleza templaria en su hogar.
Sólo conversar cinco minutos con Antonio te permite percatarte de que es una persona humilde, entrañable, prudente, generosa, cultísima… que un buen día, para lograr un futuro mejor, abandonó su San Juan de la Mata natal por el Madrid de las oportunidades aunque nunca se “desenganchó” del Bierzo donde retorna con frecuencia.
Arropado por toda su familia en un acto en el que cedía alrededor de 300 ejemplares, nos recordó a los presentes la importancia de inculcar el hábito y el placer de la lectura a los niños, el delito de la destrucción de los libros y el hecho de que las nuevas tecnologías no deben desplazar la delicia de tocar el papel del libro y la relación personal que mantenemos con él mientras leemos.
Gracias a la generosidad de Antonio, con esta exposición permanente “Templum Libri” del saber medieval, se ha puesto la primera piedra de la biblioteca templaria que será una referencia indiscutible en Europa para los amantes de este tema y de la cultura en general.
Inicialmente sólo pueden verse un centenar de los más de 300 cedidos pero se irán añadiendo otros progresivamente. Demuestra así su infinito cariño a su tierra donando los fondos bibliográficos recopilados durante más de 30 años, verdaderas joyas literarias que ahora lo son aún más porque las podemos disfrutar todos. De corazón, gracias Antonio.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina