Aprietan los últimos calores y la inminente llegada de las fiestas de La Encina anuncia el fin del periodo estival y la vuelta a la rutina. Este año la depresión postvacacional se ha convertido en un lujo al alcance de unos pocos, la crisis ha provocado que muchas personas renunciasen a grandes viajes y hoteles, y tristemente otras muchas no tienen trabajo al que regresar.
Un verano más, los incendios han causado estragos en la geografía berciana. Es lamentable que pese a ser de las zonas de la comunidad más castigadas, carezca de una delegación del centro del fuego, cuya sede central se encuentra ubicada en León. Ésta es otra cuestión más sobre la que los bercianos tenemos que permitir que decidan por nosotros. Sería de justicia que fuese el Consejo Comarcal el que gestionase completamente este tema, máxime en estos momentos en los que se está cocinando la Reforma de la Ley de la Comarca y en teoría se deberían ampliar sus competencias.
El próximo día seis concluye el plazo de presentación de enmiendas al texto elaborado por la Junta de Castilla y León. Lo que sería una oportunidad histórica para dar sentido y funcionalidad al ente supramunicipal se ha convertido en un auténtico paripé.
Por otro lado, estamos ya inmersos en la compra de libros para el nuevo curso escolar, otro zarpazo a las economías familiares con varios hijos. Y es que la sombra de la crisis es alargada y se está convirtiendo en algo omnipresente en nuestras vidas.
Las fiestas patronales no van a ser una excepción: el famélico programa festivo parece haber sido víctima de la operación biquini. Los actos son pobres, aburridos, escasos y muy poco imaginativos. No se recuerdan unos festejos con tan poco atractivo. Los precios de los conciertos son muy poco populares. ¡Qué socorrida es la crisis para echarle la culpa de todo!
Y una vez más se reabre la polémica sobre la infrautilización del auditorio municipal en el que en su día se invirtieron 2,8 millones de euros pero que sólo abre sus puertas al público en tres o cuatro ocasiones durante las fiestas y siempre con permiso de las condiciones meteorológicas.
En fin, que el verano da sus últimos coletazos y ya lo dice el refrán, que con La Encina el invierno encima. De cualquier modo, ¡Felices fiestas a todos¡
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina