Han transcurrido cinco décadas desde que la por entonces Academia Mercurio abriese sus puertas en nuestra ciudad. Más de 10.000 alumnos han llenado sus aulas en distintas ramas profesionales, la mayor parte de ellos en la de Turismo.
Años después esta última se convertiría en Escuela Superior y en 2004 se firmó un convenio con la ULE en virtud del cual se convirtió en Escuela Universitaria de Turismo.
Este centro forma parte de la historia de Ponferrada, de hecho se encuentra ubicado en la emblemática Calle del Rañadero y su existencia, su enseñanza cercana y de calidad, se nos presenta imprescindible teniendo en cuenta que una de las potencialidades del Bierzo es el turismo. Aunque dispongamos de una magnífica materia prima: paisajes, gastronomía y cultura excepcionales no podemos descuidar la profesionalidad del sector.
En días pasados nos desayunamos con la preocupante noticia de la posible desaparición de esta Escuela. La Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación determinó que este centro (junto con el existente en León, ya que se presentó un informe conjunto) no se adapta al nuevo espacio universitario europeo, por falta de infraestructuras y cualificación del profesorado, un aspecto que parece que sólo incumplen las instalaciones de León y que de rebote ha perjudicado a las de Ponferrada.
La polémica estaba servida porque los bercianos nos sentimos “universitarios de segunda”. Volviendo la vista atrás recordamos el esfuerzo titánico que desde todos los ámbitos se hizo para logran el asentamiento del campus en el Bierzo. La alegría por el objetivo cumplido fue directamente proporcional al esfuerzo realizado. Lamentablemente pronto llegó la “relajación”, ya nos habían dado el “caramelito” para que nos callásemos y no diésemos guerra.
La Escuela de Turismo tiene que continuar su andadura, ligada o no a la ULE. No se van a escatimar esfuerzos y los responsables de este centro ya han anunciado que presentarán una nueva memoria independiente de la de León para lograr la validación.
Pero no sólo esta Escuela necesita un impulso, también el campus completo, que sigue sin tener su necesaria residencia de estudiantes ni carreras superiores. Transcurridos 14 años desde su puesta en marcha, lejos de consolidarse, crecer y expandirse, sigue caminando con más pena que gloria.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina