Pocas cosas causan tanta emoción a los aficionados al fútbol como la victoria de su equipo. Resulta difícil encontrar mayor expresión de la felicidad que cuando se alcanza algún objetivo importante en el terreno de juego. Personas normalmente más bien tímidas, comedidas y poco expresivas, cantan, gritan, lloran, se abrazan…
Eso es lo que, a buen seguro, estamos a punto de sentir los que seguimos con pasión a la Ponferradina, a un paso de tocar el cielo y de regresar por la puerta grande a la categoría de plata del fútbol español : la segunda división A.
El sueño está más cerca que nunca. El pasado domingo, Barcelona fue escenario de la eficacia y el talento de los blanquiazules que lucharon como titanes contra el Sant Andreu. El gol de Johathan Valle abría el camino hacia la gloria. Se sacaba así la espina por fallar el penalty que nos dejó con la miel en los labios la pasada temporada y que nos devolvió a la realidad de la tercera división.
Pero si la Deportiva es un equipo grande, no lo es menos su afición, que siente como nadie sus colores y que le sigue allá donde vaya y que está “a muerte” con sus jugadores. Las ventanas de Ponferrada están salpicadas de banderas blanquiazules que esperan pacientemente recorrer las calles celebrando la victoria. Afición, equipo y directiva no son de segunda, son de primera.
En un tiempo en el que la crisis lo inunda todo, cada fin de semana la Ponferradina nos hace olvidar los problemas cotidianos y vibrar con su brillante juego. Trabajo, esfuerzo y una buena dosis de humildad se ha revelado como la fórmula magistral para que la Depor esté a punto de alcanzar el paraíso, todo ello sin olvidar la ilusión y ánimo sin límites de la afición que han logrado rematar la jugada.
La próxima temporada la Depor medirá sus fuerzas con equipos como el Valladolid, el Tenerife o el Jerez, mirándoles de igual a igual y sin complejos. El nombre de Ponferrada se oirá a nivel nacional y sin duda será una inmejorable plataforma para promocionar nuestro patrimonio, cultura y gastronomía.
A buen seguro el próximo domingo volveremos a vivir el inolvidable momento de hace ya tres temporadas en el que en el minuto 85, contra el Alicante, en el Rico Pérez, cuando ya se daba todo por perdido, ocurrió el milagro y Ponferrada entera “explotó” de júbilo al llegar el ansiado gol de la victoria que le catapultó a segunda.
El club de nuestros amores hizo historia y con toda probabilidad el próximo domingo añadirá nuevas páginas gloriosas a su trayectoria. Esperemos que en esta ocasión no nos hagan sufrir tanto. Que preparen la fuente de Lazúrtegui que, no lo duden, allí iremos a celebrarlo.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina