Parece que se confirman los peores augurios: que el proyecto de los ciclos combinados de gas en Compostilla se ha paralizado al menos durante cinco años, y quién sabe si ya para siempre. Se disipan así las débiles esperanzas de que una empresa importante sirviese de revulsivo a la economía berciana, verdaderamente maltratada en los últimos tiempos por la crisis.
Atrás quedan los años de esplendor de Endesa, empresa estatal fundada en 1944 y que logró convertir a Ponferrada en un centro especializado en minería, electricidad y transporte, la ciudad española que más creció entre 1940 y 1960, hasta el punto de bautizarla merecidamente como “la ciudad del dólar”.
Atravesamos momentos muy delicados y se avecinan otros mucho más preocupantes sin que se vislumbren los famosos brotes verdes. Continúa el goteo de cierre de negocios y empresas, los EREs, el paro… esto que parece tan general y tan impersonal se traduce en que muchas familias lleguen con extrema dificultad a fin de mes, situaciones que en muchos casos son verdaderamente dramáticas.
La construcción de los grupos de ciclo combinado suponía la inversión de 500 millones de euros y la creación de mil empleos durante su ejecución, una pequeña luz en el horizonte, un balón de oxígeno para pensar que no todo iba mal. Durante meses se apostó por el silencio, nadie confirmaba lo que todos nos temíamos, nos quedamos sin inversión y esto viene a dar una estocada casi mortal a la minería y la economía berciana. Nuestros jóvenes se están quedando sin alternativas, van a tener que ir a buscarse su futuro en otras zonas, como antaño hicieron nuestros padres.
Los responsables regionales, encabezados por el presidente de la Junta Juan Vicente Herrera, se han mantenido al margen de este asunto. Más de lo mismo ha ocurrido con los alcaldes de Ponferrada y Cubillos del Sil que han adoptado el papel de meros espectadores en este tema. Se han olvidado de que su deber es gestionar con diligencia y eficacia, pedir explicaciones y soluciones.
Lamentablemente parece que una espiral de conformismo y resignación se ha apoderado de todos nosotros. Al menos, deberíamos tener claro que no podemos dejar de apostar de forma decidida por el carbón como motor de nuestra economía. Lo fue en el pasado y debe serlo también en el futuro.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina