No corren buenos tiempos para la política. Nuestro país atraviesa una situación extremadamente delicada y los dirigentes de los dos grandes partidos nacionales están demostrando que son incapaces de dar un poco de tranquilidad y seguridad a los ciudadanos. Lo único que les importa es ganar las elecciones para colocarse.
No nos merecemos un gobierno que no puede hacerlo peor y lamentablemente la oposición tampoco está a la altura. Ambos están enfrascados en sus peleas internas. Un día sí y otro también nos desayunamos con políticos imputados en diversos delitos, alcaldes que cobran comisiones, constructores favorecidos por políticos amigos, adjudicaciones irregulares, sentencias que condenan a ayuntamientos por actuaciones ilegales, zancadillas y guerras sucias entre compañeros…
Por higiene democrática los líderes políticos deberían depurar responsabilidades porque las siglas no pueden amparar ciertas actitudes, ni mirar hacia otro lado cuando su gente mete la mano en la caja, realiza tratos de favor y corrupciones que salpican la noble actividad de la política y desvirtúan su fin último: mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y luchar por su bienestar.
El panorama es ciertamente preocupante, el número de parados casi alcanza los cuatro millones. En muchas familias se están empezando a pasar verdaderas necesidades, incluso hambre, y se está incrementando considerablemente la delincuencia. Este gobierno sólo navega con rumbo cuando el aire va a favor. Falta claridad de ideas, soluciones eficaces, ilusión, honradez y sobre todo trabajo, mucho trabajo.
A la política debe llegarse con vocación de servicio, de trabajar por una sociedad más justa. Lamentablemente en estos momentos llegan a ella personas que no han sido capaces de abrirse camino en su profesión, en caso de tenerla, y han utilizado la política para amasar una gran fortuna y solucionarse la vida ellos y sus amigos.
España merece un gobierno y una oposición que luche por los intereses de los ciudadanos, para que todos tengamos un trabajo digno y que las familias tengan sus necesidades cubiertas. Ya no se habla de sanidad, trabajo, cultura, familia… sólo de política y de la mala. Ojalá se supere pronto la crisis, alguien abra una ventana y entre un poco de aire fresco, renovado e ilusionante.
Ángel Escuredo
Jueves, 31 de mayo
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo