Los vecinos de Compostilla, que reivindicaban una solución definitiva a sus problemas en el suministro del agua, fueron protagonistas de una atípica y maratoniana sesión plenaria en la que la mayoría absoluta del PP logró sacar adelante las cuentas del año próximo y en el que Ricardo González Saavedra anunció “con alivio” que éste sería su último pleno de presupuestos como portavoz del PSOE. Escuredo por su parte, planteó la conveniencia de que Riesco dimitiese por llevar al consistorio a una situación “límite”.
El pleno en el que se debatían los presupuestos para el próximo ejercicio, cifrados en 80,3 millones de euros contó con unos espectadores de excepción: los vecinos de Compostilla que exigían una solución inmediata a la carencia de agua en sus domicilios. Hasta tres recesos se vio obligado a realizar el alcalde para minimizar la tensión existente. Interrumpió el pleno para iniciar la Junta General de Accionistas de Pongesur, que a su vez también se pospuso para atender a los vecinos. Zanjado este tema se celebró la sesión de Pongesur, se hizo otro paréntesis para tomar un café y finalmente se retomaron los dos últimos puntos del pleno.
El portavoz del MASS, Angel Escuredo, inició su intervención sobre los presupuestos lamentando que no se contemplase ninguna partida para sufragar las deficiencias del barrio de Compostilla, lo que arrancó el unánime aplauso de los vecinos allí presentes. Asimismo le recordó al alcalde que “hasta en Zambia cuando llega ayuda económica lo primero que hacen es un pozo para extraer agua”.
Por otro lado, Escuredo acusó al equipo de gobierno de haber dilapidado el patrimonio de los ponferradinos vendiendo a diversas empresas la titularidad de la gestión de todos los servicios públicos sin reinvertir el capital obtenido en la mejora de los mismos, con el único objetivo de “hacer caja”. “Le gusta a usted más gastarlo en otras inversiones más espectaculares y vistosas que en tuberías, como rotondas… y después las obras de reparaciones que las haga la empresa adjudicataria de la concesión”, aseguró.
Escuredo responsabilizó a López Riesco de estar llevando al ayuntamiento hasta el nivel máximo de endeudamiento para los próximos 20 años, lo que obligará a las corporaciones futuras a incrementar sustancialmente los impuestos o a paralizar las inversiones. También se refirió a las actuaciones llevadas a cabo por Pongesur calificándola como la “empresa estrella municipal” o “cueva de alí babá” cuya gestión se ha reducido a adquirir terrenos mediante préstamos y tras su recalificación ponerlos de nuevo en el mercado, no para construir viviendas sociales sino para especular y contribuir al encarecimiento de la vivienda.
En el apartado de las inversiones Escuredo recordó que éstas se financiarán principalmente con cargo a tres ingresos, el mayor de ellos se obtendrá de ampliar el plazo de concesión del servicio de abastecimiento de agua y de privatizar la parte que actualmente gestiona de forma directa la Mancomunidad. Pero advirtió que previamente tendrá que materializarse la salida de Ponferrada de este ente, un trámite que puede retrasarse bastante en el tiempo. La aportación de la empresa Pongesur y la venta del solar del antiguo Cuartel de la Guardia Civil serán las otras dos fuentes de ingresos.
El MASS puso encima de la mesa dos propuestas: que el canon obtenido con la operación del agua se destine totalmente a la mejora y renovación del servicio o que el canon se divida por anualidades para no hipotecar a las corporaciones futuras.
En el capítulo de endeudamiento y citando el informe de intervención, Escuredo apuntó que la deuda del ayuntamiento asciende a más de 40 millones de euros, (más de 6.600.000 millones de las antiguas pesetas) y que de intereses el consistorio paga más de 300 millones al año, lo que significa que “estamos en el límite del endeudamiento y que necesitamos autorización del Ministerio de Economía y Hacienda para que nos concedan más créditos”. El presidente del MASS llegó a proponer que el alcalde se plantease el presentar su dimisión.
Profundizó aún más en el tema aludiendo a “la operación de ingeniería financiera” que ha llevado a cabo el equipo de gobierno para maquillar los datos y que consiste en modificar los tres préstamos ampliando el plazo de amortización hasta 17 años con lo que se hace un lavado de cara al endeudamiento municipal pero pagando muchos más intereses e hipotecando el funcionamiento de futuras corporaciones.
Por todo ello el MASS propuso que las parcelas propiedad de Pongesur sean cedidas gratuitamente a la Junta para la construcción de viviendas de protección oficial. O bien que los 6,5 millones de euros que aporta Pongesur al presupuesto municipal se destinen a amortizar préstamos del propio ayuntamiento. Otra de sus aportaciones fue que no se amplíe el plazo de la concesión administrativa del servicio de agua o al menos que el canon aportado se efectúe proporcionalmente y de forma anual con cada ejercicio presupuestario.
Por su parte, Ricardo González Saavedra, para sorpresa de todos, inició su turno de intervención anunciando “con alivio” que éste sería su último pleno de presupuestos. Abundó en los argumentos expuestos por el MASS asegurando que “estos presupuestos tienen más trampa que una película de chinos”, ya que aluden a inversiones recurrentes que “siempre se contemplan pero nunca se ejecutan, inflan los presupuestos incluyendo obras que saben de antemano que no van a realizar, y continúan teniendo abandonados y desatendidos a los barrios, a los que destinan inversiones ridículas que tampoco se ejecutan”. Insistió en que el Ayuntamiento está pagando tres préstamos que no ha comenzado a amortizar lo que le obligará a estar pagando hasta el 2.026, una situación que no dudó en calificar como “quiebra técnica” del consistorio.
Tal y como estaba previsto y pese a los argumentos esgrimidos por la oposición, la mayoría absoluta del PP dio por buenas las cuentas del próximo año.
Plantilla Municipal
Otro de los polémicos asuntos aprobados aunque sin el apoyo de la oposición, fue la plantilla de personal del Ayuntamiento para el año próximo. El portavoz del MASS denunció las contradicciones del equipo de gobierno que va a amortizar tres puestos de trabajo pese a haber anunciado su intención de consolidar en su puesto a todos los trabajadores. Y pidió que se crease al menos una plaza destinada a personas discapacitadas.
Escuredo criticó duramente la política de contratación del alcalde al que acusó de colocar a parientes y amigos y de nombrar como representantes sindicales a personas vinculadas familiarmente con algún miembro del equipo de gobierno y de mandar a casa “sin ningún pudor” a personas con muchos años de servicio a los ciudadanos de Ponferrada. “Decirles a los trabajadores de este ayuntamiento que no tengan consolidada su plaza que tendrán que aprender a tocar algún instrumento, casarse con algún pariente de los representantes del equipo de gobierno o meterse en política siendo candidato a alguna junta vecinal, por supuesto por el PP”.
Asimismo, Escuredo les recordó que quedan “cuatro días” para elaborar la relación de puestos de trabajo del Ayuntamiento que obligatoriamente tienen que realizar durante el periodo de vigencia del actual convenio colectivo que concluye el día 31 de diciembre, “pero, con algún sindicalista que tenemos, unido a ustedes familiarmente poco y mal van a defender los derechos de los trabajadores”, apostilló.
Sonora protesta de Compostilla
Cerca de un centenar de vecinos de Compostilla, armados con silbatos, pancartas y cazuelas se hicieron oír en el último pleno del año. Los afectados se concentraron en la entrada del Ayuntamiento y al inicio del pleno se dividieron en dos grupos: una parte quedó fuera coreando sus reivindicaciones y la otra entró silenciosa al salón de plenos donde mediante carteles expresaron su protesta.
Los manifestantes aprovecharon un receso durante la celebración de la Junta general de Accionistas de Pongesur para hacer más sonora sus exigencias y el alcalde se dirigió a ellos para explicarles que la causa de este problema es “la grave sequía” y que la solución definitiva vendrá cuando entre en funcionamiento la nueva traída de agua del pantano ya que la planta de Santo Tomás tendrá un enlace directo con el barrio.
El hartazgo de los manifestantes era tal que apenas dejaban hablar al regidor. Aseguraron no entender por qué las nuevas construcciones del barrio tienen agua y ellos no, por qué no hay cortes en la Rosaleda o se continúa regando con agua de la traída y ellos reiteradamente se ven privados de este servicio tan básico. Uno de los presentes llegó a exigirle al alcalde “una solución ¡ya!, si ustedes no son capaces de solucionarnos el problema váyanse y que vengan otros, pero dennos el agua que es su obligación. En vez de hacer fuentes haber hecho tuberías”.
Las explicaciones del regidor no dejaron ni mucho menos satisfechos a los vecinos que abandonaron la protesta amenazando con adoptar nuevas medidas de presión.
Jueves, 31 de mayo
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo