Cuando su puente se ha roto..
19.09.07 @ 16:44:37. Archivado en Relacional
No hace mucho tiempo, dos hermanos que vivían en granjas adyacentes cayeron en un conflicto, el primero de seriedad que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes en forma continua.
Esta beneficiosa colaboración terminó repentinamente. Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo entre ellos hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio.
Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis, al abrir encontró a un hombre con herramientas de carpintero. "Estoy buscando trabajo por unos días", dijo el extraño, "quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso". "Sí", dijo el mayor de los hermanos, "Tengo un trabajo para usted.
“Mire, al otro lado del arroyo en aquella granja vive mi vecino, bueno, de hecho es mi hermano menor. La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros y el tomó su buldózer y desvió el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros.
Bueno, el pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una mejor. ¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que construya una cerca, de dos metros de alto, no quiero verlo nunca más.”
El carpintero dijo: "Creo que comprendo la situación, muéstreme donde están los clavos y la pala para hacer los hoyos de los postes y le entregaré un trabajo que lo dejará satisfecho."
El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo. El carpintero trabajó duro todo el día midiendo, cortando, clavando. Cerca del ocaso, cuando el granjero regresó, el carpintero justo había terminado su trabajo.
El granjero quedó con los ojos completamente abiertos, su quijada cayó. ¡No había ninguna cerca de dos metros! En su lugar había un puente -¡un puente que unía las dos granjas a través del arroyo!- Era una fina pieza de arte, con todo y pasamanos.
En ese momento, su vecino, su hermano menor, vino desde su granja y abrazando a su hermano le dijo: "¡Eres un gran tipo, mira que construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho!".
Estaban en su reconciliación los dos hermanos, cuando vieron que el carpintero tomaba sus herramientas.
"¡ No, espera! ", le dijo el hermano mayor. “Quédate unos cuantos días. Tengo muchos proyectos para ti". "Me gustaría quedarme", dijo el carpintero, "pero tengo muchos puentes por construir".
Querido amigo, querida amiga, ¿necesita un puente en su vida? , ¿Alguien ha abierto una zanja para que no pasara por allí?, ¿sus actos o palabras rompieron la confianza de alguien?,
¿ sus palabras y oraciones no llegan a Dios? Si su respuesta es afirmativa quiero darle una buena noticia:
Hoy en día ¡en todo momento y en todo lugar! Existe un constructor de puentes llamado “Jesucristo”, que vendrá a reconciliarle con Dios y con los demás, le dará una paz interior que tanto anhela, si usted le invita a vivir en su corazón, y le acepta como Señor y Salvador de su vida.
Él es el único puente divino entre Dios y usted, el puente divino entre los demás y usted, la reconciliación verdadera solo se consigue a través de Jesucristo.
La Biblia dice: Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre. (1 Timoteo 2.4-5)
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Gloria Mosquera de Altamirano
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