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La historia de José (II)

Permalink 05.10.08 @ 08:23:32. Archivado en Biblia

2- DE CÓMO JOSÉ FUE VENDIDO A UNOS MERCADERES (Gén 37)
Sostiene José que se dedicaba a cuidar el rebaño de su padre con sus hermanos porque era pastor de ovejas. De su persona, afirma que era normal, un joven más que -como todos los jóvenes de su tiempo- se dedicaba a trabajar para ayudar a la familia con los trabajos propios de un hebreo adolescente. José sostiene que tenía diecisiete años cuando empezó toda esta historia.
Jacob, su padre, había tenido varios hijos de distintas mujeres. El último era José que había nacido siendo ya muy viejo y había crecido a la luz del anciano padre convirtiéndose en el preferido de todos los hermanos -aunque esto, José, nunca llegó a apreciarlo del todo y se consideraba uno más de la familia-. El tiempo hizo que los hermanos comenzaran a sentir envidia hacia José por el trato de favor que recibía por parte del venerable patriarca de la familia. En cierta ocasión su padre mandó hacer una túnica de mangas largas para el joven. Aquel era un signo de distinción ante el pueblo y ante su familia que no gustó nada a sus hermanos. Con el paso del tiempo los recelos y envidias se convirtieron en odio y desprecio hacia el hermano menor llegando a negarle el saludo. Sin embargo, la inocencia e ingenuidad del joven quitaban importancia a una situación que iba empeorando por momentos. Una noche José soñó un sueño -¿acaso podía soñar algo que no fuera un sueño?- que comunicó al día siguiente a sus hermanos. En aquel sueño José aparecía por encima de sus hermanos como señor y rey. Es de suponer que aquel sueño no les agradó demasiado. Días después volvió a soñar otro sueño que nuevamente relató a sus familiares. En esta ocasión el sol y las estrellas se postraban ante la figura de José. La envidia de sus hermanos fue en aumento al tiempo que su padre meditaba sobre aquella situación.
Sostiene José que aquella mañana hacía mucho calor en el desierto de Hebrón. Era todavía temprano. El nacimiento del sol acentuaba los dorados del desierto pedregoso. Era la hora mágica, el momento en que los caminos se van dibujando poco a poco como una espléndida alfombra que refulge al sol del amanecer. Los hermanos de José habían ido a apacentar las ovejas a Siquén y su padre lo envió a junto de ellos para que le trajera noticias de cómo se encontraban. Por el camino se encontró con un hombre que le indicó que sus hermanos habían cambiado de ruta y se habían trasladado a Dotán en donde los encontró. Cuando los hermanos vieron acercarse de lejos a José comenzaron a ingeniarse todo tipo de fórmulas para deshacerse de él. Primero pensaron en matarlo y decir que lo había despedazado una fiera salvaje pero Rubén -uno de los hermanos- sugirió que era mejor echarlo en una cisterna y, de esta forma, no matarlo con sus propias manos -Rubén sostiene que su intención era evitar su muerte y poder devolverlo vivo a su padre-. Cuando José llegó hasta sus hermanos le quitaron la ropa y lo echaron en una cisterna vacía de agua. Mientras José permanecía en la cisterna y ellos comían, vieron pasar una caravana de comerciantes ismaelitas. Los hermanos decidieron venderlo por veinte monedas de plata evitando que Rubén se enterase de la mercadería. Los viajeros de la caravana lo compraron y se lo llevaron a Egipto. Los hermanos simularon un accidente de José manchando su túnica de sangre y así convencer a su padre de que el hijo predilecto había sido devorado por una fiera. Cuando Jacob se enteró de la noticia se rasgó las vestiduras, se ciñó el sayal en signo de dolor y guardó luto por su hijo durante mucho tiempo rechazando todo consuelo de sus familiares.
Sostiene José que mientras esto sucedía en la familia de Jacob, él ya había sido vendido en Egipto por aquellos comerciantes a Putifar, uno de los ministros más importantes del faraón. También sostiene que mientras estaba en Egipto sucedieron muchas cosas en el pueblo hebreo como lo de Judá y Tamar (Gén 38), pero eso, sostiene, es otra historia que nada tiene que ver con la nuestra.


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Comentarios:
Todo el libro del Genesis le da sentido a la historia de cada uno de nosotros. Realmente es un buen libro. Por otra parte, veo que dice que José erá el hijo menor, cuando el menor es Benjamin. De Jacob y Raquel nacieron unicamente 2. Primero José y luego Benjamin. José era el primogenito de su mujer amada.
De Lia nace Ruben quien era el mayor de todos.
Enlace permanente Comentario por DAVID ISAKOVICH 04.02.09 @ 14:21

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