Nuestro padre Abraham
25.09.08 @ 10:57:07. Archivado en Biblia
Abraham es el primer personaje bíblico con categoría histórica. Adán, Eva, Caín, Abel, Noé,... son personajes que pertenecen a los géneros literarios del mito, la leyenda y la misma tradición. Sin embargo Abraham, aún aceptando el carácter legendario de su figura, podemos considerar a la luz de criterios históricos, sin que por ello lo identifiquemos a ciencia cierta con una figura histórica. Con otras palabras, es muy probable que Abraham también forme parte de la creación literaria de los autores bíblicos, pero eso no impide que su figura -aunque legendaria- pueda ser analizada a la luz de los acontecimientos de la historia.
La fuente: La historia bíblica de Abraham la tenemos en el libro del Génesis. Está formada por 22 capítulos que pertenecen a diferentes etapas de composición y de redacción. La tradición es la que hace de la figura de Abraham el prototipo de la triple garantía: a) la de ser padre de todas las naciones; b) la de convertirse en el elemento para la supervivencia de Israel y c) la de uno de los mejores modelos de conducta y de fe.
Una fecha aproximada: Suponiendo que una grado de historicidad a la figura de Abraham y a los acontecimientos narrados en los capítulos del Génesis no nos queda más remedio que intentar establecer un marco en el calendario en el que situar su historia. Gracias a la arqueología y la datación de asentamientos de la época podemos establecer como fecha aproximada la del año 1900 a.C. como momento de la llegada del clan de Abraham a la tierra de Canaán.
El nombre: En los relatos del Génesis se describe de qué manera Dios cambia el nombre de nuestro personaje con una intencionalidad teológica. Gén 11,26 se cita por primera vez como Abram: Terah llevaba de vida setenta años cuando engendró a Abram, a Nahor y a Harán. Hasta que en 17,4-5 Dios cambia el nombre de Abram por el de Abraham: Soy yo; he aquí mi pacto contigo, y serás padre de multitud de naciones. No se llamará más tu nombre Abram, sino que tu nombre será Abraham, pues padre de multitud de naciones te he constituido. De Ab-ram (padre fecundo) se pasa a Ab-rab-hamon (padre de multitud numerosa).
La biografía: Los datos que tenemos sobre si figura y supuesta personalidad se reducen únicamente a la información que ha llegado hasta nosotros a través de la literatura bíblica. También el Corán ofrece su propia visión sobre quien, para los musulmanes, es uno de sus referentes religiosos originarios: Y cuando Abraham dijo: «¡Señor! ¡Que esté segura esta ciudad! ¡Y evita que yo y mis hijos sirvamos a los ídolos! (14,35).
Los datos que tenemos sobre su figura afirman que fue hijo de Sem, vivía en Ur de Caldea. Según la tradición Dios lo llamó y le pidió que se fuera de la tierra de su padre para construir desde él un gran pueblo: Ahora bien, Dios dijo a Abram: Sal de tu país, de tu patria, y de tu casa paterna, al país que yo te mostraré; y yo haré de ti una gran nación, te bendeciré y engrandeceré tu nombre; serás pues una bendición (Gén 12,1-2). El anuncio de la salida de la tierra paterna tiene como recompensa la bendición de Dios para él y para todos los que lo siguieran y, al mismo tiempo, la maldición para quienes lo maldijeran: Bendeciré a quienes te bendigan y al que te maldiga, lo maldeciré. En ti serán bendecidas todas las familias de la tierra (Gén 12,3).
La tradición señala que Abram partió con todos sus bienes de Ur, la tierra de su padre, en compañía de Sara, su mujer y de su sobrino Lot. Se dirigió a Canaán y cuando llegó se le apareció Dios y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra (Gén 12, 7). Allí, cuenta la tradición bíblica, Abram construyó un altar dedicado a Dios. Según la tradición bíblica, Abram y su sobrino Lot se separan. Lot se había ido enriqueciendo en rebaños y tiendas. Abram y Lot discutieron por aquel acopio de bienes y los dos decidieron hacer sus caminos por separado. La cuestión de Abram se centró, entonces, en quién iba a heredar aquella tierra que Dios le había prometido si él no tenía hijos. En este momento de la leyenda bíblica, Dios vuelve a intervenir en la historia y habla con Abram y le anuncia que no será Lot el de la sucesión sino un hijo de su propia carne: Sucedió que Dios le dirigió la palabra y le dijo: No te heredará ése, sino quien salga de tus entrañas, ése te ha de heredar. Entonces lo sacó afuera y le dijo: Mira al cielo y cuenta las estrellas, si puedes contarlas. Y añadió: Así será tu descendencia (Gén 15,4-5). Y le anunció que Sara, su mujer, iba a engendrar a su hijo Isaac.
La misma tradición bíblica dice que Sara, la mujer de Abraham, le entregó a su sierva egipcia Hagar para que concibiera un hijo. De Abraham y Hagar nació Ismael. Cuando Abrahán contaba con 99 años y Sara con 90, Dios hizo un pacto con ellos prometiéndoles una gran descendencia. Tres ángeles visitaron a Abraham y Sara anunciándoles el nacimiento de su hijo. De esta manera Sara concibió y dio a luz a Isaac. Como signo de agradecimiento y en recuerdo de esta alianza con Dios, Abraham se circuncidó y mandó circuncidar a todos los varonas de su familia.
Cuando Isaac tenía tres años, Dios volvió a llamar a Abraham y le pidió que sacrificara a su hijo para él para probar la fe de patriarca. Abraham obedeciendo a Dios llevó a Isaac al sacrificio pero cuando estaba a punto de hacerlo, un ángel de Dios detuvo la mano que iba a matar a su único descendiente. Y el ángel le dijo: "No lleves tu mano sobre el muchacho, ni le hagas mal alguno. Ya veo que temes a Dios, porque no me has negado a tu hijo, tu hijo único" (Gén 22,12).
Después de la muerte de Sara, Abraham se casó con su concubina Keturá, con quien tuvo seis hijos. Según la tradición bíblica, Abraham murió a los 175 años y fue enterrado junto a mujer Sara en la Cueva de Majpelá en Hebrón.
Muerte de Abraham: Además de las descripciones bíblicas sobre la muerte del patriarca (Gén 25), la literatura apócrifa aporta nuevos datos -de nuevo enmarcados en el ámbito de la leyenda- que ilustran elementos de su biografía.
a) El Apocalipsis de Abraham es un apócrifo muy antiguo del que sólo se conserva una versión cristiana adaptada. Los primeros cristianos se hicieron con una versión -posiblemente hebrea- del texto y lo manipularon para convertirlo y otorgarle un profundo carácter cristiano. Hasta nuestros días ha llegado una edición eslava en la que se reproduce una traducción griega del supuesto original escrito en hebreo. Su gran aportación es la presentación de Abraham en el momento de su muerte y su consiguiente ascensión a los cielos.
b) El Testamento de Abraham, que, al estilo de la moral de los Testamentos de los Doce Patriarcas, rememora los últimos momentos de la vida del patriarca para convertir sus palabras en una doctrina para sus seguidores. El texto original fue escrito en hebreo y arameo. Hasta nosotros han llegado dos versiones griegas.
Origen helenista de la tradición: La veneración judía por la figura de Abraham tiene su mayor crecimiento y desarrollo en la época helenista. El judaísmo griego ve en Abraham al fundador y padre de sus pueblos y ciudades. Esto hace que la tradición judía lo considere el prototipo de judío observante y piadoso, coherente y consecuente con la alianza que él mismo estableció con Dios al salir de Ur de Caldea. Una tradición hagádica lo presenta, ya de niño, como sabio en el conocimiento de Dios (BerR 64,4).
La religión de Abraham: En algunos relatos bíblicos vemos a Abraham relacionado con distintos asentamientos religiosos de Canaán como el de Siquem, Betel, Moré y otros santuarios cananeos: Tomó consigo a Sara, su mujer y a Lot, su sobrino, con todas las cosas que poseía y los esclavos adquiridos en Jarán. Y se pusieron en camino hacia la tierra de Canaán. Llegaron a Canaán, y Abrán atravesó el país hasta el lugar de Siquem, hasta la encina de Moré. Los cananeos habitaban entonces en el país (Gén 12,5-6). De allí se trasladó a la montaña situada al oriente de Betel y allí plantó su tienda, con Betel al oeste y Ay al este. Aquí levantó al Señor un altar e invocó su nombre (Gén 12,8). La imagen de Abraham construyendo altares o lugares de culto tiene la finalidad de otorgarle el poder y la autoridad de hacer de él un referente religioso con carácter institucional.
El nacimiento extraordinario de Isaac: La concepción extraordinaria en los textos de la Biblia tiene que ver, siempre, con la intervención divina y con el anuncio de que los niños nacidos de una concepción singular vienen marcados por el destino. El caso de Isaac no sólo no escapa de estas características sino que es el primero de los nacimientos extraordinarios que los textos sagrados de la Escritura describen. Isaac es el modelo clásico, nacido de Abraham y Sara, estériles y de edad avanzada. "Cuando Dios les promete que tendrán un hijo, los dos se ríen sólo de pensarlo". Estamos ante el modelo bíblico y judío tradicional de concepción extraordinaria controlada por Dios.
Abraham y el Islán: En el Corán, Abraham es considerado el primer hombre que se rindió totalmente a Alá. Según la tradición del Islán, Abraham levantó la Kaaba, el edificio negro en forma de cubo que figura como centro de oración de la Meca. En la actualidad, los musulmanes terminan cada una de las cinco oraciones diarias refiriéndose a él.
Padre del ecumenismo: La figura de Abraham está presente en un lugar destacado en las tres grandes religiones, judaísmo, cristianismo e Islán. Es la única figura bíblica que disfruta de la veneración y adoración por parte de las tres religiones monoteístas como padre y patriarca.
Comentarios:
La última vez que miré el diccionario, "monoteísta" significa alguien que adora sólo al único Dios.
Supongo que será un simple lapsus calami.
Un saludo.
Histórico y legendario: "Sin embargo Abraham, aún aceptando el carácter legendario de su figura, podemos considerar a la luz de criterios históricos, sin que por ello lo identifiquemos a ciencia cierta con una figura histórica. Con otras palabras, es muy probable que Abraham también forme parte de la creación literaria de los autores bíblicos, pero eso no impide que su figura -aunque legendaria- pueda ser analizada a la luz de los acontecimientos de la historia"
Intento aproximado marco calendario: "Una fecha aproximada: Suponiendo que una grado de historicidad a la figura de Abraham y a los acontecimientos narrados en los capítulos del Génesis no nos queda más remedio que intentar establecer un marco en el calendario en el que situar su historia. Gracias a la arqueología y la datación de asentamientos de la época podemos establecer como fecha aproximada la del año 1900 a.C. como momen...
He leído cierta mención a un targum sobre el sacrificio de Isaac que tiene interesantes paralelismos con el sacrificio de Jesús. Viene en una antigua edición, que he prestado, de "Para leer el Antiguo Testamento" de E.Charpentier. Espero encontrar algún algo más sobre ese tema.
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