María de la Merced
24.09.08 @ 10:09:33. Archivado en Sobre el autor
La Merced es una de las pocas Ordenes Religiosas marianas -en su amplio sentido-. Aquí consideramos a María como cofundadora, partícipe, impulsora, promotora, inspiradora, auspiciadora -¿sigo?-. Vamos que María, con el apellido de Merced, forma parte de la quintaesencia de la identidad mercedaria. No hay más que ver el título de la Orden o familia mercedaria para caer en la cuenta de lo que estoy diciendo.
Claro que María -en este caso, de la Merced- es, además de un título, una razón de ser que infunde un estilo de vida particular o, al menos, peculiar. Lo mercedario es, por naturaleza, mariano. Y el mercedario, también. Lo cual quiere decir -aunque eso a algunos no acabe de convencerle- que ha de ser defensor de todo lo que tenga que ver con la madre de Jesús. Una defensa -insisto- que se transforma en esencia de una espiritualidad mariana, la mercedaria. Pero una defensa consentida y asentida, responsable y razonable. Y es que el marianismo de por sí, sólo tiene sentido si va unido a una cuestión tan obvia como el mismo evangelio y su mensaje. ¿De qué serviría defender a ultranza sin más criterio que la obsesión, todo lo relativo y relacionado con María por aquello de querer más mariano que María; si después, se pasan por alto los mensajes capitales del evangelio?
El anuncio del Reino de los Cielos, de la vida eterna, del más allá, de la fraternidad universal, del amor, de la solidaridad, y todo lo demás ha de ser leído en clave mariana. Lo contrario conduciría a la ñoñería afeminada de la obsesión piadosa
y desencantada de la búsqueda de una maternidad virtual. María de la Merced es algo más que una mamaíta a la que nos encomendamos en nuestras oraciones antes de irnos a dormir. María de la Merced es esencia de la existencia mercedaria. Es la mujer del Magníficat que derriba del trono a los poderosos, enaltece a los humildes, a los hambrientos colma de bienes y a los ricos los despide vacíos (COM 7). Se me antoja, ésta, la mejor descripción de la Merced mariana. Más interesante que la de las manitas juntas y los pétalos de rosa a los pies.
Las Constituciones mercedarias (las actuales, las anteriores, y todas desde las primeras) han sabido presentar con acierto el carácter mariano de la Orden. A través de ellas, el mercedario asume su condición de consagración dentro de la Iglesia. Pero también gracias a ellas, se da cuenta de la trascendencia que guarda en su misión redentora el hecho de tener como telón de fondo la imagen de María sufriendo, también, a los pies de la cruz. Valgan como ilustración las palabras constitucionales: "En nuestra oración, los mercedarios vivimos la presencia de María, la Madre de Jesús que preside e inspira nuestra plegaria y con Ella —que «sobresale entre los humildes y pobres del Señor»— glorificamos a Dios e imploramos sus misericordias para los oprimidos, alabamos su justicia con los poderosos, y tratamos de imitarla en su unión con El en el ofrecimiento de la propia vida" (COM 73).
María de la Merced tiene connotaciones de personalidad fuerte, de madurez, de equilibrio. No es una imagen inestable, desenfocada, debilitada. Eso pertenece a otro tipo de espiritualidades de otros tiempos y espacios. Hoy María de la Merced es la que da cuerpo y fuerza a todo lo mercedario. Autenticidad, entrega, compromiso, seriedad, sobriedad, son los nuevos adjetivos que deberían entrar a formar parte de las letanías del rosario mercedario. Lo cual, traducido al román paladín, equivale a recuperar la esencia de su ser y existencia en las tradiciones del Nuevo Testamento. María es la esclava del señor, la que entrega su vida para poner al servicio de toda la humanidad. María es la primera mercedaria. No en vano tiene el título de "Redentora de cautivos" aunque eso, a algunos, tampoco le guste mucho oírlo.
Comentarios:
De igual manera que te critiqué (creo que sin caer en el insulto) respecto a cierto otro texto polémico, te doy la enhorabuena por este.
Como firme devoto de Nuestra Señora de la Merced, espero que Ella siga haciéndonos más capaces de ser libres para liberar, capaces de luchar contra las esclavitudes de nuestro tiempo.
Un abrazo y feliz 24 de septiembre.
Los mensajes capiltales del evangelio NOS LOS SALTAMOS TODOS ,JAIME
y PODEIS PENSAR QUE NO OS QUIERO CON ESTO QUE OS DIGO ,PUES CREO QUE ESTO ES QUERER MÁS, QUE NO RECONOCER LO QUE HEMOS HECHO O HACEMOS NOSOTROS .
Dias de la Merced HA HABIDO MUCHOS EN NUESTRS VIDAS ,,,,y ya puestos pues DIA DE LA MERCED ..SON TODOS LOS DIAS
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


