El Libro de Hagy en el Documento de Damasco (I)
15.09.08 @ 08:21:50. Archivado en Qumrán
Recordemos que la primera alusión a la obra que encontramos en el Documento de Damasco fue descubierta también entre los fragmentos del mismo texto en la cueva cuatro. De esta manera podemos hablar de la presencia del mismo texto en dos lugares diferentes: el CD y 4Q.
4 Vacat. Y esta es la regla para los jueces de la congregación. En número de diez hombres, escogidos 5 de entre la congregación, por un tiempo; cuatro de la tribu de Leví y de Aarón y seis de Israel; 6 instruidos en el libro de Hagy y en los principios de la alianza; entre los 7 veinticinco y los sesenta años. Y que nadie más de (CD 10,4-7).
4 Y [esta es la regla para los jueces] de la congregación. [En número de diez hom]bres, escogidos de entre la congregac[ión], por un tiempo; 5 cua[tro de la tribu de Leví y] de Aarón y de [Isra]el [seis; 6 instru]idos Vacat en el libro de Hagy 6 y en los precep[tos de la alianza]; entre [los] veinticinco[ y los sesenta años]. (4Q266 8,iii 4-6).
A primera vista se pueden apreciar las pequeñas diferencias entre los dos textos que, aunque no afectan al sentido y significado del conjunto reflejan la ligera modificación textual en los orígenes de los fragmentos manuscritos. Resulta sumamente sencilla la reconstrucción paleográfica de las lagunas del documento de la cueva cuatro a la luz del CD. Sin embargo podemos apreciar la discrepancia entre el CD 10,6 en donde leemos: ydwsybw inmediatamente después de la alusión al Libro de Hagy, y su paralelo en 4Q266 8,iii 6 en donde leemos: ydw]vybw El cambio de la letra s por la v no parece responder más que a un error del copista. La forma ydwsybw proviene de la raíz dwsy (cimiento, principio, fundamento). Nótese, a este respecto, que el término más que traducirlo por “preceptos” deberíamos traducirlo por “principios”. Si bien los “preceptos” tendrían un contenido semántico más legal, los “principios” justificarían más la tradición heredada y la convicción. Sin embargo la forma que tenemos en el fragmento de la cueva cuatro en donde la letra s es sustituida por la v no tendría una traducción propia. La forma ydwvybw sólo podría salir de la raíz dwvy pero esta forma no existe aunque se quisiera sacar de la raíz verbal ddv en un supuesto tiempo imperfecto. Por otro lado el significado de la forma verbal se sale del contexto legal de nuestros textos.
Otra diferencia entre las dos versiones del mismo documento la encontramos en la línea 6 del CD en donde leemos hvmx, mientras que en su correspondiente de la cueva cuatro la forma es vmx. Si bien, en este caso, la diferencia está en el género de los términos. El numeral en estado absoluto con nombres masculinos es hvmx, mientras que para los nombres femeninos (tanto en estado absoluto como en el constructo) se usa la forma vmx.
Una nueva diferencia entre los dos manuscritos la tenemos en la línea 7 del CD en donde nos encontramos con la forma d[ que en el texto de la cueva cuatro aparece precedido por una conjunción d[w.
Finalmente nos encontramos con una última diferencia entre ambos textos cuando leemos en la línea 7 del CD ynb y en su correspondiente de la cueva cuatro tenemos !b.
Teniendo en cuenta estas diferencias entre los dos textos destacamos algunos de los elementos más importantes a tener en cuenta de cara a la identificación y descripción del Libro de Hagy que alude el texto.
El texto comienza de la misma manera que lo hacía el documento de la Regla de la Congregación:
Y esta es la regla para los jueces de la congregación (CD 10,4).
Y esta es la regla para todos los ejércitos de la congregación (1QSa 1,6).
Como vemos, la diferencia está en la presencia o ausencia de la partícula y del cambio del sustantivo en el CD. En ambos casos los textos están definiendo el carácter legal del presente texto y distinguiendo los destinatarios del mismo. Tanto los “jueces” como los “ejércitos” se mueven en un ámbito legal e institucional y ellos son los destinatarios del documento que se llama a sí mismo “regla”. Nos encontramos, por tanto, ante una definición que funciona a la vez como título e introducción de la obra en forma de prólogo.
El CD continúa haciendo una descripción numerada de los hombres elegidos temporalmente para orientar determinadas decisiones de la comunidad. Si bien no se dice de qué manera son elegidos, el texto da cuenta de las características de los mismos según las cuales han de ser un número de diez, tienen que ser miembros de la congregación de la que son elegidos, su elección es temporal y minuciosamente el texto define la distribución en la elección de los miembros: cuatro han de pertenecer a la tribu de Leví y de Aarón y seis a la tribu de Israel. Lo más importante para nosotros en este momento es la indicación que parece pertenecer al momento de su formación previo a su elección según la cual los elegidos tienen que haber sido instruido en el Libro de Hagy y en los preceptos de la Ley de Moisés (denominada, en este momento, como preceptos de la alianza). El Libro de Hagy, nuevamente, parece ser un tratado propio de la formación, de la educación o de la legislación de vida para los miembros de la comunidad. Para pertenecer al grupo de los elegidos, el candidato tiene que haber sido formado en el Libro de Hagy al mismo tiempo que en la Ley de Moisés. Como sucedía en el caso de la referencia de 1QSa 1,6 la misteriosa obra vuelve a estar situada al mismo nivel que la legislación mosaica. De lo cual podemos concluir que la existencia del Libro de Hagy tenía que ser conocida por los miembros de la comunidad, si bien no podríamos deducir que todos los miembros fueran instruidos a la sombra de esta obra. La edad, finalmente, es otro dato a tener en cuenta. Un nuevo requisito que limita el número de los candidatos a ser elegidos. Los diez hombres escogidos de entre la congregación no pueden tener menos de veinticinco años ni más de sesenta.
Da la impresión de estar ante una elección democrática según la cual, una serie de normas de la comunidad establecen los criterios y las características que han de orientar el proceso electoral. Datos como el margen de edad de los candidatos, la exigencia de pertenencia a la congregación, la indicación de qué tipo de tribus han de provenir y en qué número, la apreciación de la temporalidad de la elección (deducida de la fórmula “por un tiempo”) así como su instrucción en el Libro de Hagy y en la Ley de Moisés, son las características o requisitos que el texto reclama para la elección de los diez candidatos. No olvidemos, como afirma García Martínez, que nos encontramos ante “una amplia exhortación dirigida a los miembros de la comunidad y que constituye una introducción a las leyes que siguen”.
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