Vida profética en Qumrán
07.08.08 @ 10:17:47. Archivado en Qumrán
El estilo profético de vida que adoptan los hombres que se retiran al desierto y se asientan en Qumrán es lo más parecido a una estructura de vida de profetas en sentido estricto. Podemos afirmar que, en cierto sentido, los hombres de Qumrán son un grupo de intelectuales que constituyen una forma de vida profética dentro del judaísmo aún cuando se sientan en oposición con la religión oficial. Digamos que los hombres de Qumrán son unos judíos reaccionarios que deciden vivir su fidelidad a la Ley a través de una forma de vida monacal de retiro en el desierto, guardando con suma rigidez las reglas propias de la pureza ritual, el cumplimiento de las normas de oración como alternativa a los sacrificios, la celebración de banquetes de carácter ritual y sagrado, así como la observancia rigurosa del sábado y la celebración solemne de las fiestas.
El sentido amplio del término, referido a una forma de vida que tiene en la consagración como profeta de la persona a Dios su rasgo más característico, se ha visto determinado por el compromiso de fe a lo largo de la historia. Según esta visión de la vida, una persona se consagra a Dios a través de una opción que determina su vida, a partir del momento de la consagración, diferenciándola del resto de los que no han optado por esa forma de vida. El cristianismo, a lo largo de su historia, ha visto en la profecía de la vida religiosa una forma especial de ser y de vivir la profecía de consagración a Dios que se ha caracterizado por la radicalidad de opción y de acción. Desde el monacato primitivo hasta los últimos institutos seculares y sociedades de vida apostólica, pasando por las centenarias órdenes y congregaciones religiosas, la vida religiosa -vida consagrada- ha hecho un camino progresivo de renovación y actualización a la luz de los tiempos. La consagración a una forma de vida especial como es la vida profética de la comunidad es una alternativa a vivir la fe de una forma más radical y absoluta, a entregarse más plenamente a su propia divinidad y a experimentar en la propia persona el sentimiento de una vida que para muchos se sitúa entre el más acá y el más allá.
En Qumrán el retiro al desierto refleja el abandono del mundo en busca de un lugar en el que se pueda estar más cerca de Dios y ponerse a su servicio. El retiro al desierto fue asumido por los primeros monjes cristianos que marchaban al desierto en el fuga mundi en busca de la paz interior y el contacto directo con Dios. La vida de los hombres de Qumrán es, ante todo, vida de profetas. Qumrán -hoy Kirbeth Qumrán- era un monasterio en el que vivían juntos los "hijos de la luz" con una normativa de vida basada en la organización comunitaria y dirigida a la puesta en común y relación entre sus componentes. La vida comunitaria pronto se constituyó en uno de los grandes baluartes de la vida religiosa cristiana dando origen, desde los primeros momentos, al cenobio. La vida comunitaria exige una normativa y una legislación. Los hombres de Qumrán, grandes creadores literarios, escribieron una serie de normas de vida que plasmaron en documentos como la Regla de la Comunidad (1QS), la Regla de la Congregación (1QSa), el Documento de Damasco (CD), Miqsat Ma'ase Ha-Torah [Algunos aspectos sobre la Torah] (4QMMT), etc., y garantizaban la vida profética guardando con toda rigidez las normas establecidas.
El profetismo en Qumrán pasaba por la austeridad y pobreza. La vida en el desierto, retirados del resto de la sociedad y alejados del templo por considerarlo profanado, era una vida en medio de una aparente pobreza absoluta que exigía la puesta en común de los bienes. Y todos los voluntarios a su verdad traerán todos sus conocimientos y sus fuerzas y sus riquezas a la comunidad de Dios (1QS 1,11-12). La comunión de bienes y la pobreza serán, para las comunidades religiosas cristianas, dos de los elementos fundacionales y razón de ser de su existencia desde los orígenes de la vida religiosa cristiana. Esa vida profética y comunitaria de los hombres de Qumrán exigía una organización interna y jerárquica. La estructura interna de la comunidad de Qumrán está perfectamente organizada como ponen de manifiesto sus textos legales. El Maestro de Justicia, el Instructor, los Numerosos, los sacerdotes... son personajes que organizan la vida de la comunidad, a ellos se debe obediencia y son reflejo de una estructura interna que dirige la vida de aquellos hombres. Para formar una comunidad en la ley y en los bienes, y sometiéndose a la autoridad de los hijos de Zadok, los sacerdotes que guardan la alianza, y a la autoridad de la muchedumbre de los hombres de la comunidad, los que se mantienen firmes en la alianza (1QS 5,2-3). Era una estructura que permitía la convivencia y que organizaba la vida comunitaria desde la obediencia a los superiores. Un principio de vida presente, también, en las comunidades religiosas cristianas desde los primeros tiempos.
El celibato o la castidad en Qumrán están directamente relacionados con los distintos momentos de la historia profética de Qumrán. Los primeros escritos hablan de un tipo de celibato ritual relacionado con la pureza desapareciendo por completo en los escritos cualquier referencia a las mujeres y su hipotética presencia en el monasterio. Escritos posteriores confirman la posibilidad del matrimonio al establecer normas de pureza en las relaciones sexuales. Tal vez la evolución de la legislación pasase de la prohibición a la permisión, tal vez llegado un momento de la historia de Qumrán se declarase la división de un grupo de hombres célibes y otro no. La entrada en la comunidad de Qumrán exigía un proceso de formación que culminaba con el rito de admisión en el grupo plasmado en la Regla de la Comunidad (1QS 2).
El paso por distintas etapas, a modo de noviciado, acompañado de un formador justifica la presencia de textos que ponen de manifiesto el ingreso en la comunidad (1QS 1,15-20), la bendición de los postulantes (1QS 1,21-2,10), el rito oficial de entrada (1QS 2,11-18), así como las leyes para los aspirantes (1QS 5,13-25). Un proceso de formación que tenía como momento más importante el tiempo de noviciado y que vemos reflejado a lo largo de la historia de la vida religiosa cristiana en los distintos pasos y etapas de formación que han llegado hasta nuestros días. La vida comunitaria en Qumrán tenía en la oración y la piedad otro elemento constitutivo.
Los textos de mayor contenido profético demuestran la insistencia en la oración y la piedad por parte de los componentes de la comunidad (1QS 8,1-4). El hecho constitutivo de que la comunidad fuese comunidad religiosa estaba en el acontecimiento de la oración y la fidelidad a la Ley por encima de cualquier cosa. La oración en Qumrán adquiere un sentido más profundo y especial al ser ésta la que suple los sacrificios que se realizaban en el Templo.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


