La Resurrección en el Evangelio de Pablo (II)
20.07.08 @ 08:00:10. Archivado en Qumrán
El evangelio paulino sobre la resurrección de Jesús (1Cor 15,3-8) anuncia el acontecimiento siguiendo un esquema progresivo que se hace eco de lo que el mismo apóstol recibió: porque en primer lugar os he transmitido lo que yo mismo recibí [pare,dwka ga.r u`mi/n evn prw,toij( o] kai. pare,labon]. Se trata, a la luz de lo que el mismo texto afirma, de una descripción del proceso de la resurrección de Cristo anunciado a Pablo y anunciado por Pablo. En consecuencia, estamos ante una narración original que forma parte de una etapa anterior a la manifestada en el texto. Sin duda una fórmula de fe que circulaba por las primeras comunidades cristianas bien a través de una tradición oral o por medio de unos primeros escritos que no han llegado hasta nosotros pero que actuaron como fuente para las redacciones posteriores sobre el acontecimiento de la resurrección.
El anuncio comienza con una afirmación contundente: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras [o[ti Cristo.j avpe,qanen u`pe.r tw/n a`martiw/n h`mw/n kata. ta.j grafa,j], como la razón fundamental del acontecimiento: Cristo muere por todos nosotros en razón del pecado. La muerte de Cristo tiene, desde la óptica paulina, su razón de ser en el sentido redentor de quien se deja por morir por nuestros pecados [u`pe.r tw/n a`martiw/n h`mw/n]. Cristo muere y su muerte implica a toda la humanidad desde el punto de vista de la redención de los pecados convirtiendo al crucificado en la imagen redentora por excelencia. Cristo muere por nuestros pecados porque, entre otras cosas, así estaba anunciado en la tradición del pueblo israelita a través de sus escritos sagrados: según las Escrituras [kata. ta.j grafa,j]. En la literatura veterotestamentaria es el mesías el que ha de sufrir por los demás y, de esta forma, traer la liberación a todo el pueblo; desde la óptica cristiana, la liberación a todo el género humano.
A continuación el texto paulino describe los dos momentos más misteriosos del acontecimiento y que debían ser el objeto de las polémicas o situaciones que había que aclarar en las primeras comunidades cristianas: que fue sepultado y que resucitó al tercer día según las Escrituras [ kai. o[ti evta,fh kai. o[ti evgh,gertai th/| h`me,ra| th/| tri,th| kata. ta.j grafa,j]. Sepultura y resurrección son el momento álgido de todo lo descrito y se enmarcan dentro de un misterio desconocido que comienza en el momento en el que se cierra la tumba -tras a sepultura- y se vuelve a abrir -tras la resurrección-. El espacio de tiempo que va entre ambos momentos incluye el proceso de resurrección que constituye el eje vertebral del misterio de la resurrección. La pregunta por la resurrección de Jesús es, en el fondo, una pregunta por el proceso de resurrección, la forma o los pasos que dio Jesús para volver a la vida. Para Pablo esa pregunta tiene su respuesta en la Escritura. Nuevamente la fórmula según las Escrituras intenta dar respuesta a las preguntas que se podían hacer los oyentes.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


