Editado por

Jaime Vázquez AllegueJaime Vázquez Allegue

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Mayo 2008
LMXJVSD
<<  <   >  >>
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031 
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS




Mambré: La ciudad de las encinas

Permalink 09.05.08 @ 08:55:33. Archivado en Caballero peregrino (Relato)

Sepa que habíamos decidido llegar hasta la población de Mambré, aunque confieso que no tenía nada claro que Mambré fuese una ciudad o al menos un lugar identificado claramente. Había tomado el mayor número de notas e indicaciones en la Biblioteca del Colegio Imperial pero, con todo, mis conocimientos sobre el lugar se reducían casi exclusivamente a las descripciones bíblicas. Conmigo llevaba varias cartas geográficas, todas imprecisas sobre el punto exacto en el que podía encontrase Mambré. Mis referencias daban cuenta de una población desaparecida en los siglos primeros del cristianismo. Podía haber sido una antigua aldea romana que tal vez no llegó a ser mucho más que un pueblo de muy pocos habitantes. En todo caso Mambré era el lugar en el que Abrahán había plantado su tienda y había recibido la visita de tres personajes misteriosos.

Ya le he dicho que Shush y yo viajábamos por la noche. Era el mejor momento del día para caminar por los caminos del desierto de Judá. Por el día el calor se hacía insoportable y era preferible visitar los santos lugares con la salida del sol y a mediodía descansar del viaje para reemprender el camino con el ocaso. Íbamos por el camino que llevaba hacia Hebrón en donde habíamos estado en jornadas anteriores. De pronto nos topamos con los restos visibles de una población desaparecida. Detuve el paso de mi caballo, me apeé de él y me acerqué a ver los restos que quedaban de lo que parecía una aldea de la época bíblica. Rápidamente me di cuenta de que me encontraba ante los restos de una población romana destruida hacía varios siglos. Las edificaciones -o lo que de ellas quedaba en pie- tenían las características de las construcciones del tiempo de Herodes el Grande y, probablemente, aquellas pilastras eran de la época del rey. Tuve la sensación de haber llegado por casualidad a la población de Mambré. Saqué todas las cartas geográficas que llevaba en la alforja del caballo y calculé las distancias. Si aquella no era Mambré no tenía ninguna otra referencia posible para identificarla con otro nombre.

Le decía que comencé a caminar por entre las piedras del lugar. Llegué hasta una edificación amplia, de forma rectangular. La estructura que se dejaba entrever demostraba que había sido una construcción importante en tiempos de Herodes. Me encontraba en el centro de una gran confluencia de calles en forma de cardos romanos propios de las ciudades más comerciales del imperio. Ciertamente la tradición sostenía que Mambré había sido un importante centro comercial en tiempos de los romanos y la estructura de aquellas calles daba fe de ello. El comercio en Mambré había congregado en aquel lugar a comerciantes y caravanas venidas de todos los lugares del Oriente. En aquel escenario se daban cita el comercio de mercancías con el culto a todo tipo de dioses paganos. En aquel cruce de caminos y de rutas de comercio, Mambré había sido -aunque sólo por unos años- una fuente de riqueza y cultura para el imperio romano. Muchos judíos habían sido vendidos como esclavos en aquel lugar después de la segunda revuelta judía. En mis apuntes recordaba que Adriano había favorecido la ciudad de Mambré, por aquella razón, los habitantes de la aldea rendían tributo -algo así como un vasallaje especial- al emperador.

Seguí caminando -siempre con mi caballo- por las calles destruidas de Mambré hasta que llegamos a una edificación que claramente dejaba ver su origen de templo religioso. Accedí al interior dejando a Shush a la entrada -los caballos no deben entrar en los templos, aunque éstos estén en ruinas- . El edificio estaba adornado con piezas de mosaicos y frescos de pinturas por las paredes. Algunas piedras con forma de altar coronaban el frontal del edificio. Los restos de una pintura dedicada a la Santísima Trinidad adornaban la parte inferior del que había sido presbiterio. Me senté en medio del edificio y volví a leer las notas que tenía en mi libreta. Efectivamente, no sólo me encontraba en Mambré, sino que había llegado hasta el templo que había mandado construir la madre del emperador Constantino dedicado a la Santísima Trinidad como usted bien sabrá.

En ese momento pensé en nuestro patriarca Abrahán. Entonces abrí la Sagrada Escritura en el libro del Génesis -la traducción que nos había legado san Jerónimo-. Leí la manifestación de Dios a Abrahán en Mambré -su manifestación-. La presencia de aquellos tres seres que anunciaron la maternidad de Sara me recordó, por un momento, el anuncio del ángel de la concepción virginal de Nuestra Santísima Madre, la Madre de Nuestro Señor Jesucristo. Y sonreí como sonrió Sara al escuchar las palabras del anuncio de su maternidad. Por un momento creí estar soñando un sueño ¿acaso se puede soñar algo que no sea un sueño? La Escritura Sagrada estaba llena de sueños que eran soñados antes de convertirse en realidad. Yo estaba viviendo un sueño. El sueño de poder visitar los lugares más sagrados de la Cristiandad. Me sentía como el último caballero cruzado que volvía a los orígenes de la fe para descubrir, con su testimonio, que la tierra -y ésta, además, era santa- seguía siendo un testigo fiel de los acontecimientos.
El anuncio de aquellos tres personajes que se habían aparecido al patriarca, además del anuncio del nacimiento de Isaac, incluían la promesa de una gran descendencia. Aquello debía de resultar una paradoja para Abrahán. Un milagro que transformaría la historia. A través de aquel acontecimiento las generaciones de descendientes que seguirían al patriarca se convertirían en el pueblo elegido por Dios, en su pueblo, el hogar que albergaría el nacimiento del Salvador, en fin, qué quiere que le diga.

Por unos instantes pensé en lo que hubiera pasado si Abrahán no hubiese recibido la visita de aquellos mensajeros o ángeles, si Sara no hubiera engendrado a Isaac, si no se hubiese cumplido la promesa de una gran descendencia... entonces -y sólo entonces- Nuestro Señor no hubiera nacido en medio de aquel pueblo elegido como escenario para manifestarse al género humano. De alguna manera, en aquel lugar estaba el origen de toda nuestra historia. Estaba pensando todas aquellas cosas cuando Shush, con uno de sus gestos más expresivos, me anunció la presencia de un grupo de aves volando sobre nuestras cabezas. Me parecieron cuervos en busca de carne con la que satisfacer su apetito. Nos desplazamos unos metros para ahuyentar a las aves. Tuve la impresión de que mi caballo sentía miedo de aquellos animales. Me acerqué a él, lo cogí de las riendas y acaricié su pelaje para tranquilizarlo.
Mambré había pasado a la Historia Sagrada a través de la imagen de su encina. El símbolo que había servido a los mensajeros de Dios para pasar a la historia como lugar de referencia para el patriarca Abrahán. Miré a nuestro alrededor. Al occidente había una serie de encinas agrupadas en dos colonias. No estaban muy alejadas de donde nos encontrábamos. Parecían centenarias. Su reducida altura hacía de ellas árboles inconfundibles en medio del escenario desértico. Se me antojaba milagroso encontrar tanta vegetación en un lugar como aquel. Todo lo que sucedía en aquellos parajes era milagroso y a la vez sagrado -no podía olvidar que nos encontrábamos en la Tierra Santa de Nuestro Señor-.

Después de descansar en frente de los restos de la construcción, en medio de lo que parecía una cisterna, a pocos pasos de la Basílica cristiana, cuando el sol comenzaba a ocultar sus rallos más poderosos, comenzamos los preparativos para nuestro viaje. Nos esperaban destinos emocionantes y muy espirituales. Estábamos recorriendo los mismos caminos por los que había andado Nuestro Salvador y eso me parecía algo muy difícil de describir. Sepa que cuando nos alejamos del lugar conocido como Mambré recordé el nombre de su identificación en la carta geográfica. Volví la mirada hacia atrás y pronuncié su nombre en voz alta: Haram Ramet el-Khalil (que traducido significaba: La colina del Amigo).

Jaime Vázquez Allegue.

Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/164396

Comparte esta información
  • delicious
  • meneame
  • digg
  • yahoo
  • talk bubble

Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:

Aún no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Hacer comentario:
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.
Tu email no se mostrará en la página.
etiquetas XHTML permitidas: <p, ul, ol, li, dl, dt, dd, address, blockquote, ins, del, span, bdo, br, em, strong, dfn, code, samp, kdb, var, cite, abbr, acronym, q, sub, sup, tt, i, b>
URLs, email, AIM y ICQs serán convertidos automáticamente.
Opciones:
 
(Saltos de línea se convierten en <br />)

Blogs
Cajón de sastre

Cajón de sastre

¿A do va esa pasta? Jod...lines, ¡qué casta! (y 3).

Rufino Soriano Tena

24/7

24/7

La crisis en la prensa de papel, hace saltar las alarmas en El Mundo

Latino

Latino

Hugo Chávez:"La política, como la caballería, debe ir al frente",

Paul Monzón

Planeta Deportes

Planeta Deportes

La Copa América, a partir de marzo 2009

Deportes

Emigrantes

Emigrantes

Ola de deportaciones de indocumentados guatemaltecos de Estados Unidos

Periodista Digital

Sabor Latino

Sabor Latino

Shakira dice que los conciertos son un paso para mejorar la vida de Latinoamérica

Sabor Latino

Tizas

Tizas

Estados Unidos planea construir una nueva cárcel en Afganistán

Crónica Internacional

Crónica Internacional

Edward Kennedy ingresa de urgencia en un hospital

Crónica Internacional

Hermosillo

Hermosillo

Regala los Órganos

Efrén Mayorga

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

Zapatero, corregido

Ángel Sáez García

¿Qué piensan y buscan las chicas de hoy?

¿Qué piensan y buscan las chicas de hoy?

Gloria al Padre, gloria la Hijo, gloria al Espíritu Santo

Máriam Mudarra

Punto de vista

Punto de vista

La Guardia Civil en el País Vasco

Vicente Torres

Corrupción global

Corrupción global

147 Soluciones para reactivar la economia, generar pleno empleo sostenible y superar la estanflacion en un Mercado de autentica Libre Competencia real. Primera parte.

Luis Llopis Herbas

El club de los amigos malos

El club de los amigos malos

El bochornoso uso de los fondos otorgados por Estados Unidos para apoyar a los demócratas en Cuba

Julio San Francisco

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Couso, víctima

Manuel Molares do Val

Desde mi silla de ruedas

Desde mi silla de ruedas

Cinco días en huelga de hambre

Ismael Lloréns Santamaría

Contracorriente

Contracorriente

Diario Católico de Venezuela denuncia "cacería de muchachos"

Rodrigo del Pozo Fernández

Esto es lo que hay

Esto es lo que hay

Ultrasonidos

Miguel Ángel Violán

Ríase, aunque sea de mí

Ríase, aunque sea de mí

Internet y el efecto mariposa

Chris Gonzalez -Mora

A fondo

A fondo

Crítica a 'Mileuristas: Los nuevos pobres' y 'Crisis planetaria'

Enrique de Diego

Haz de PD tu página de inicio | Sugerir enlace | Informa a un amigo | ¿Quiénes somos? | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Denuncias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias