Buscar
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS


Año bisiesto

Enlace Permanente 15.12.05 @ 09:10:55. Archivado en Historia

Terminología

Proviene de que el día agregado al mes de febrero cada 4 años.
Era una repetición del día 23 que resultaba ser así el bis-sexto (dos veces el día sexto antes del primer día de marzo), primer día que los romanos llamaban las calendas de cada mes y de donde procede la palabra calendario.

Definición

Es aquél que tiene un día más que los años ordinarios.
Este día se añade para corregir el desfase que existe entre la duración real de los años: 365 días y 6 horas aproximadamente.
Un año es bisiesto si es divisible por 4, a menos que sea divisible por 100 y no por 400.

Historia

Los primeros calendarios de la humanidad datan de las civilizaciones que habitaron el valle de los ríos Tigris y Éufrates, en Mesopotamia.
Estos calendarios se crearon a partir de la observación de las fases de la Luna.
Sacerdotes babilonios y sumerios confeccionaron un calendario basado en ciclos de 29.5 días que había entre cada luna nueva. Este período lunar dividía el año en doce lunaciones o meses y sumaba un total de 354 días.
El sistema babilónico sirvió de modelo a hebreos y musulmanes, aunque cada quien hizo sus cambios.

Los egipcios de la Edad Antigua aprendieron a determinar las estaciones del año a partir de los cambios que mostraba el río Nilo con el paso del tiempo. Para los habitantes de esta civilización, las estaciones eran tres:
1.-Inundación o época de la crecida, que duraba aproximadamente de junio a septiembre
2.-Aparición de los campos al retirarse el agua, cuando el suelo estaba húmedo, a partir de octubre y hasta el mes de febrero
3.- Sequía de febrero a junio, cuando volvía a repetirse el ciclo.

De estas observaciones nació una de las aportaciones fundamentales de la civilización egipcia, el calendario solar de 365 días divididos en 12 meses de 30 días cada uno, con 5 días extras al final. Este calendario, que era bastante certero, se usó desde el tercer milenio a. de N.E. y tuvo como finalidad práctica el control de los ciclos agrícolas.

En la antigua Grecia se utilizaba un calendario con un año de 354 días. Los griegos fueron los primeros en intercalar meses extras en el calendario sobre una base científica, añadiendo meses a intervalos específicos en un ciclo de años solares.

El calendario romano como los de todos los pueblos de la Antigüedad se fue haciendo por aproximaciones sucesivas a lo largo de varios siglos.

El primitivo calendario romano, establecido por el fundador y primer rey de Roma, Rómulo, en el 753 a.C., tenía 304 días divididos en diez meses. Cuatro meses de 31 días: marzo (comienzo del año), mayo, julio y octubre y seis de 30 días. Este calendario de 304 días resulta muy difícil de aceptar debido a su gran desajuste y mas pensando que al cabo de tres años de 304 días el error acumulado seria de tres meses.

Este calendario fue reformado por Numa Pompilio. Este rey le agrego los meses de enero y febrero, con lo cual el año pasó a tener doce meses. Luego modifico la longitud de los meses. Siguieron los meses de 31 días (marzo, mayo, julio y octubre) pero desaparecieron los de 30, el año se completo con siete meses de 29 días y uno de 27 días (febrero).
¿Porque desaparecieron los meses de 30 días?, simplemente porque se creía que los números pares eran de mal agüero. Al sumar los días de los doce meses resultaba el número par 354, por tanto alguien propuso agregar un día a febrero para que el total de días del año fuese de 355, un número impar. Febrero en este caso pasaría a tener 28 días en vez de 27.

Llegamos a un año de 355 días pero para que no se siguiera retrocediendo con respecto a las estaciones del año solar, era necesario intercalar cada tanto un mes extra. Los romanos lo agregaron cada dos años y era de 22 o 23 días (en forma alternada) y lo llamaron mercedinus. Este mes adicional comenzaba después del 23 de febrero. Es decir, febrero llegaba hasta el 23, luego transcurría el mes extra y después seguían los 5 días restantes de febrero (recordemos que tenia 28).

El año 45 a. C. el estadista romano Julio César, que era un admirador del calendario egipcio, encargó a un astrónomo griego, llamado Sosígenes, elaborar una versión de este calendario para su uso en Roma. Las estaciones estaban desplazadas tres meses con respecto a las fechas que les correspondían. Lo que hizo Cesar fue adicionarle el famoso mes intercalar de 23 días en febrero, mas uno de 33 y otro de 34 días, que fueron colocados entre el fin de noviembre y el comienzo de diciembre. Este año de 445 días fue conocido como "año de de la gran confusión".
El año empezaba en marzo y el mes de Julio, quinto mes del año, recibió el nombre en su honor. Julio César reformó el calendario romano del rey Numa Pompilio y, debido al retraso que este presentaba respecto al año solar, añadió cada cuatro años un día más; sin embargo, la reforma juliana producía un error de 11 minutos y 14 segundos (un día cada 128 años) con respecto al año solar.
Los años bisiestos siempre han tenido mala fama, ya que febrero era el mes de los muertos en la tradición romana; nadie se casaba y ni siquiera abrían los templos, entonces, agregarle un día, suponía aún más penurias.

Éste como todos sabemos, fue sucedido por Octavio, que asumió el nombre de Augusto (venerable, majestuoso), como ese honor no bastaba se decidió bautizar un mes con su nombre. Se eligió el sexto mes porque había sido especialmente afortunado para el homenajeado. No obstante, los senadores se encontraron con un gravísimo problema. Ese mes tenía sólo 30 días, mientras que el bautizado en honor de Julio César tenía 31. La situación no podía quedar así, por lo que se agregó un día a Agosto y, para que no hubiera tres meses seguidos de 31 días, se hicieron también los cambios correspondientes en los meses siguientes, cuyos nombres, como se advierte fácilmente, evocan el comienzo del año en Marzo, ya que derivan de los números siete a diez.
¿De dónde se tomó el día agregado a Agosto? Del mes de Febrero, que ya era el más corto, con 29 días, y que no había inconveniente en acortar aún a 28, pues se consideraba aciago.

La diferencia entre el año astronómico y el año del calendario juliano fue acumulándose desde las épocas de Julio César hasta el siglo XVI, hasta sumar más de 14 días. Este desfase daba lugar a errores en el cómputo de la semana santa, motivo de preocupación por parte de la iglesia católica. Para 1580, el equinocio de marzo, que tiene lugar entre el 20 y 21 de marzo, se había desplazado al 11 de marzo.

En 1582, después de muchos años de discusiones por parte de la iglesia de como tomar en cuenta apropiadamente este error, durante el Concilio de Trento, el papa Gregorio XIII, asistido por los científicos Luigi Ghiraldi y Christopher Clavius, impuso un nuevo calendario, conocido como gregoriano, que es el utilizado hasta hoy.
Gregorio XIII decretó que el período comprendido entre los días 5 y 14 de octubre de 1582 no existiera.
Al confeccionarse el calendario gregoriano, el actual vigente, se adoptó una duración media del año solar de 365,2425 días.
La manera de ajustar el desfase de 1/4 de día fue estableciendo como años bisiestos los múltiplos de cuatro, pero como el año gregoriano es un poco más corto que el verdadero o año trópico (la tierra realiza 365,2422 rotaciones en un año), se suprimen tres bisiestos julianos cada 400 años, en los años seculares no divisibles por 400, tales como 1700, 1800, 1900 y 2100, en tanto que si son bisiestos 1600, 2000, etc., que son divisibles por 400 y se suprimen 10 días al mes de octubre de 1582, cantidad en que estaban adelantadas las estaciones, tal que el 5 de Octubre se llamó 15.

Por todo lo anterior, el calendario moderno incluye 97 años bisiestos en cada período de 400 años, de modo que el número medio de días por año sea de 365,2425, muy próximo a 365,24220, el determinado astronómicamente.

Enlace permanente

Blogs
-->
El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Chef Bosquet, elegido foodie del año

Juan Luis Recio

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Europa acata la ley islámica

Manuel Molares do Val

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

¿No urge ante el estallido un estadillo?

Ángel Sáez García

Corrupción global

Corrupción global

2216 Democracia, Derechos Humanos, Libertad de Expresión, Control de los Medios de Comunicación, Manipulación, Desinformación, Revolución Digital: conceptos básicos a enseñar desde la escuela.

Luis Llopis Herbas

Punto de encuentro

Punto de encuentro

Sobre las tres grandes tentaciones

Gabriel María Otalora

Un país a la deriva

Un país a la deriva

Los renuncios de Pedro Sánchez.

Vicente A. C. M.

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Obispos. Sed santos como

Josemari Lorenzo Amelibia

Opinión

Opinión

El rincón del soneto -  MATAR AL PRESIDENTE

Opinión

Un grano de mostaza

Un grano de mostaza

Pedestales

Dolores Aleixandre

Ángel Moreno, de Buenafuente del Sistal

Ángel Moreno, de Buenafuente del Sistal

XXXIII Domingo del T. O. "B"

Angel Moreno

No más mentiras

No más mentiras

Pensamientos y reflexiones 205

Antonio García Fuentes

Religión Digital

Religión Digital

Libertad religiosa, la más alta dignidad del hombre

Religión Digital

Tres foramontanos en Valladolid

Tres foramontanos en Valladolid

El Dictador. I

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

Aeterna Christi Munera

Aeterna Christi Munera

Magníficat

Jose Gallardo Alberni

Contemplaciones del Evangelio

Contemplaciones del Evangelio

Partir de las Palabras que no pasan, rezando cada día (33 B 2018)

Diego Fares sj

Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Cardenal Carlos Aguiar Retes… Liderazgo diluido

Guillermo Gazanini Espinoza

Ungido para evangelizar a los pobres

Ungido para evangelizar a los pobres

Jesús nos libera del miedo

Eugenio Pizarro Poblete

Blog del Padre Fortea

Blog del Padre Fortea

Más sobre la carta de los menos de 300

Padre Fortea

Fratría

Fratría

Papa Francisco y su ideario (y Vivencias y convivencias 16)

Andrés Ortíz-Osés

Apasionados por el Reino

Apasionados por el Reino

Fe histórica desde una inteligencia teológica y filosófica: Notas en torno a Ignacio Ellacuría

Juan P. Espinosa Arce

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital