Errores terroríficos
14.07.09 @ 11:30:32. Archivado en Sociedad
Tras cuatro visitas al hospital, alguna mente preclara debió deducir que aquella mujer pudiera tener algo grave y fue entonces cuando decidieron ingresarla. Había acudido a dos centros para aducir que le dolía la espalda y que le costaba respirar. La paciente, de apenas 19 años y embarazada, murió a los quince días de gripe A, la primera víctima en nuestro país. Su viudo, henchido de dolor, dijo que emprendería acciones judiciales contra los centros sanitarios que dieron largas a su joven esposa y que, al final, no se pudo salvar. Quien sí lo hizo fue la criatura que llevaba en su vientre, un niño de 28 semanas de gestación que no contrajo la enfermedad y que se reponía estos días en la UCI infantil del Gregorio Marañón. Nació mediante cesárea, pesó 1.200 gramos y lo llamaron Rayan, que en árabe significa la puerta del paraíso.
Dalilah y Mohamed, marroquíes ambos residentes en nuestro país, se conocieron a través de un amigo al que el segundo pidió que oficiara de celestino. Éste lo hizo tan bien que no sólo le habló a la muchacha de quien quería ser su pretendiente pues, en un gesto loable por ir más allá, tuvo la iniciativa de hasta enviarle flores en nombre de Mohamed.
Manuel Segura
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