Sarkozy pescando en caladero socialista
18.05.07 @ 18:00:05. Archivado en Internacional
Nicolas Sarkozy, el temible neocon, confecciona su primer Gobierno integrado fundamentalmente por gente de su UMP aunque dando cabida hasta a cuatro miembros de la izquierda y un centrista. Sorpresa generalizada, sobre todo en la cúpula del PS que habla de "intento de desestabilización". Lo encabeza François Fillon, hombre de su absoluta confianza, y son quince los ministros, cuatro los secretarios de Estado más un denominado Alto Comisionado de Solidaridad Activa contra la Pobreza.
Casi se alcanza la paridad (siete mujeres y ocho hombres) y por primera vez es una mujer, Michele Alliot-Marie, quien dirige el ministerio del Interior. Un recuperado y rehabilitado Alain Juppé será de facto el número dos del Ejecutivo (Medio Ambiente, Desarrollo Sostenible, Energía y Transportes) mientras una hija de magrebíes, Rachida Dati, se ocupará de la Justicia.
A los socialistas les ha sabido a cuerno quemado la política de fichajes sarkozyniana. Así, su primer secretario, François Hollande, se ha apresurado a señalar que el nuevo titular de Exteriores, el también socialista Bernard Kouchner, de 67 años, -y quien ocupó varias carteras anteriormente en gobiernos socialistas- ya no es miembro de esta formación política. Sin embargo hay quien apunta que Sarkozy lo que planea es establecer un cuerpo consultivo sobre política exterior que podría limitar el espacio de maniobra de Kouchner, ex gobernador de la ONU en Kosovo y cofundador de la organización Médicos Sin Fronteras.
Otros miembros del nuevo Ejecutivo procedentes de las filas de la izquierda son el secretario de Estado de Asuntos Europeos, Jean-Pierre Jouyet, ex-alto funcionario en gobiernos socialistas y amigo personal tanto de Hollande como de Ségolène Royal; Eric Besson, que es el nuevo secretario de Estado de Prospectiva y Evaluación de Políticas Públicas y Martin Hirsch, que será el titular del Alto Comisionado para la Solidaridad Activa contra la Pobreza.
El centrista Hervé Morin, en su día muy cercano a François Bayrou, ocupará Defensa; apoyó a Sarkozy entre las dos vueltas de las elecciones presidenciales y éste es hombre agradecido para con quienes practican adhesiones y lealtades.
Con todo, se trataría de un Ejecutivo que podría no ser definitivo y verse retocado tras las próximas legislativas (10 y 17 de junio) en las que se prevé que tanto el presidente de la República como su partido salgan notablemente reforzados, tal y como vaticinan las encuestas que circulan.
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Parece que el golpe de efecto de Sarkozy al abrir el Gobierno a ex dirigentes del centro y de la izquierda ha dado los primeros resultados. Arrancó la campaña para renovar los 577 escaños de la Asamblea Nacional y la Unión por un Movimiento Popular parte como gran favorita: los sondeos más favorables le dan una intención de voto en torno al 40 por ciento y una mayoría absoluta de 415 asientos en la Asamblea, frente a los 359 que tienen en la actualidad.
No hay duda, a estas alturas, de que la victoria de los conservadores en la primera vuelta de las elecciones legislativas está asegurada. Sobre todo, después de que Sarkozy nombrara al nuevo Ejecutivo la semana pasada. Un 61 por ciento de los franceses está satisfecho con el Gabinete François Fillon y casi el 80 por ciento ve con buenos ojos la apertura a los izquierdistas, como el nombramiento de Bernard Kouchner en Exteriores.
Un 69% de los franceses se declaran satisfechos con la composición del nuevo Gobierno. Esta popularidad, además, está presente tanto en los electores de Sarkozy porque un 97% de sus votantes está satisfecho, como en los de la derrotada candidata del Partido Socialista, Ségolène Royal ,un 42% de sus electores lo aprueba .
La politica exterior y la defensa son las prerogativas del presidente de la republica.
Nombrar a un socialista como ministro de exteriores y un centrista como ministro de defensa, es un jugada muy astuta, calculada a causar daños internos en el partido socialista y en el movimiento centrista de Bayrou.
Un saludo
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Manuel Segura
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