Empezando a correr
04.04.07 @ 23:07:39. Archivado en Las cosas del correr


El trabajo lento produce la mejor mercancía. Proverbio chino
Gordo y lleno de tristeza me apetecía hacer ejercicio; picaba de varias actividades deportivas: gimnasia, natación, y ninguna de ellas me satisfacía lo suficiente o bien no llegaba a dominarla como para que su práctica fuera continuada y placentera. La gimnasia requería un monitor especializado y un gimnasio, la natación me resultaba aburrida y también debía contar con instalación apropiada; la bicicleta la conside¬raba peligrosa en la ciudad (y tampoco se me daba muy bien eso de subirme a un sillín); el tenis requería de un compañero, y así cada una de las actividades que bus¬caba. Comencé a caminar deprisa, me gustó la sensación de poder acelerar el paso a medida que avanzaba, de superar cada día, con mayor facilidad, lo andado el día anterior: poco después comprobé que casi podía correr, que al caminar rápido el cuerpo me pedía la carrera. Logré correr un kilómetro y quedar cansado y sudo¬roso, pero feliz. Pensé: «Éste es mi deporte, la carrera es un deporte que necesita muy pocos medios: unas zapatillas y un pantalón viejo.»
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