Algunos ya estarán arrepentidos y los otros se arrepentirán mañana de los que lo que están diciendo. En el furor de la batalla se hacen y se dicen muchas cosas de las que, pasado el tiempo, uno se arrepiente. Seguramente, unos y otros, aún estarán a tiempo de callarse muchas cosas. La sabiduría popular dice que los trapos sucios de casa se lavan en casa. Hay mucha gente que cuando tiene que enviar una carta fuerte, la escribe, la deja reposar sobre el escritorio un día o más, la relee y luego la envía o la rompe y escribe otra, tal vez diciendo lo mismo pero en términos diferentes
Jueves, 31 de mayo
Manuel Mandianes
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo
Jesús Mauleón
Julián Moreno Mestre
Faustino Vilabrille Linares
Francisco Baena Calvo