La ministra Chacón ha querido establecer un protocolo contra el abucheo del pueblo a su jefe. Por la misma razón tendría que establecer otro que regulara o prohibiera los abucheos en el parlamento y en el senado. ¿Por qué iban a estar justificados los unos y no los otros? ¿Es que los primeros están llenos de contenido y vacíos los segundos? ¿Es que los políticos saben mejor lo que hacen que el pueblo llano que los elige? La señora Chacón dejó de hacer una lectura clasista de la sociedad para hacerla de castas. La suya, la política es intocable. ¡Ah, la clase política! ¡Ah, la hybris
Jueves, 31 de mayo
Manuel Mandianes
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo
Jesús Mauleón
Julián Moreno Mestre
Faustino Vilabrille Linares
Francisco Baena Calvo
Jose Gallardo Alberni