“Si algunos políticos de los que están incrustados en la Generalitat son auténticos antisistema no se podía esperar que de antemano fueran a preveer y poner remedio a los desmanes que podrían causar sus correligionarios”, me dijeron en el bar. El análisis me pareció más lucido que otros muchos que he leído y escuchado. Boada reclama el derecho a manifestarse y lo tiene pero nosotros le pagamos por gestionar los asuntos públicos de su competencia. O renuncia a la paga o renuncia a manifestarse cuando sus obligaciones lo reclaman. Que Montilla, en vísperas de la campaña electoral critique y ponga a parir a sus socios durante todo el tiempo de poltrona es, cuando menos, un discurso ridículo para idiotas. Espero que el señor Montilla no crea que todos sus conciudadanos lo sean.
Jueves, 31 de mayo
Manuel Mandianes
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo
Jesús Mauleón
Julián Moreno Mestre
Faustino Vilabrille Linares
Francisco Baena Calvo
Jose Gallardo Alberni