Los políticos catalanes marean la perdiz con la desafección de los catalanes hacia España. Se equivocan de planteamiento; mejor quieren confundir al pueblo. Tiran la piedra y esconden la mano. La única desafección del pueblo catalán es hacia sus políticos por corruptos e ineptos y por nepotismo. El pueblo catalán lo que quiere es buenos profesores, buenos médicos, buenos deportistas sean o no especialistas en catalán. El otro día, uno de los contertulios de nuestra tertulia de café preguntaba: “Cuando un políticos catalán caiga enfermo ¿a quién recurrirá: a un buen médico o a alguien que le hable en catalán?” Los políticos son unos hipócritas. Los políticos quieren hacernos confundir el culo con las témporas y el tocino con la velocidad.
Jueves, 31 de mayo
Manuel Mandianes
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo
Jesús Mauleón
Julián Moreno Mestre
Faustino Vilabrille Linares
Francisco Baena Calvo
Jose Gallardo Alberni