Los políticos de turno han decretado que los chiringuitos no podrán vender bollos que engordan desmesuradamente a los niños durante el tiempo del recreo escolar. ¿Olvidan estos políticos que la mayoría de estos niños cuando lleguen a sus casas van a zamparse todos los bollos que les apetezcan porque sus padres, para sacárselos de encima sin tener que cocinar les van a permitir comerse los que quieran? La obesidad de los niños y de los adultos no es sólo ni fundamentalmente una cuestión d dieta y de ordenanzas sino de educación integral.
Jueves, 31 de mayo
Manuel Mandianes
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo
Jesús Mauleón
Julián Moreno Mestre
Faustino Vilabrille Linares
Francisco Baena Calvo
Jose Gallardo Alberni