Los políticos de Barcelona tienen entre ceja y ceja acabar con los pájaros en las Ramblas porque la sensibilidad de nuestros representantes no puede tolerar que los pájaros estén expuestos a la mirada pública. ¿Han consultado con los que se pasean una y otra vez por esta calle emblemática de Barcelona antes de tomar la decisión? ¿Han consultado con los pájaros si les gusta que la gente los mire? A lo mejor, los responsables políticos, para medir la sensibilidad de los pájaros han utilizado el sistema que utilizaban en el mundo rural para saber si una gallina tenía huevo: Alguien les metían un dedo allí en donde la espalda pierde su honesto nombre.
Los comentarios para este post están cerrados.
Los políticos en la democracia representativa que tenemos,no tienen formación ni sensibilidad. Argumentan y dicen lo que leen en los periódicos. Les importa un bledo quien les ha dado el voto para que lo representen .Ssolo se ponen nerviosos cuando se habla de lo mal que lo hace su partido. Lástima que los pajaros no hablen para poder contestarles.
Jueves, 31 de mayo
Manuel Mandianes
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo
Jesús Mauleón
Julián Moreno Mestre
Faustino Vilabrille Linares
Francisco Baena Calvo
Jose Gallardo Alberni