El señor Hereu y sus cómplices deben a las arcas públicas 3 millones de euros. Ellos sabían que su propósito era un desatino. Los gastaron para entretener al personar. El prestigio de Hereu no cayó por los suelos porque ya estaba enterrado. Ahora deberían devolver el dinero gastado y, luego, dimitir todos los implicados en el estúpido “plebiscito”. Muchos políticos están interesados en demostrar que no están a la altura de las exigencias del momento. Las cosas evidentes, así como los axiomas, no se demuestran. Con todo, la iniciativa no pasaría de un divertimentos si los políticos pagaran de su bolsillo los tres millones de euros. ¿Con quién hablan, con quién toman café, a quién miran a los ojos esos políticos
Jueves, 31 de mayo
Manuel Mandianes
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo
Jesús Mauleón
Julián Moreno Mestre
Faustino Vilabrille Linares
Francisco Baena Calvo
Jose Gallardo Alberni