Viendo la televisión y hojeando diarios, revistas brasileros y haciendo lo mismo con medios audiovisuales europeos salta a la vista lo siguiente: los medios brasileros a penas si soportan publicidad de relojes mientras que los europeos hasta les dedican suplementos especiales en exclusiva. Ello es prueba evidente de que la preocupación y la concepción del tiempo no son las mismas para unos que para otros. Hace cincuenta años que fue fundada Brasilia, la nueva capital de Brasil. La percepción del acontecimiento no puede ser la misma para los europeos que para los brasileros. Por lo que he visto y conozco de Brasilia es cierto que “el idealismo de esta ciudad se quedo en el plano: Brasilia está habitada por la clase acomodada” (La Vanguardia, 21.4.10) pero, a pesar de todo, Brasilia es digna de conocer.
Jueves, 31 de mayo
Manuel Mandianes
Faustino Vilabrille Linares
Francisco Baena Calvo
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Jose Luis Cortés
Pedro Tarquis
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Asoc. Humanismo sin Credos