Acabo de enterrar dos amigos. Salva, un buen hombre. En su bar hacíamos tertulias a cualquier hora siempre bajo la mirada comprensiva y solidaria. El nos contaba cosas de su juventud en Francia en donde ganó, con su mujer La Mari un poco de dinero para venir a montar la Afinité a la Av. Madrid y aquí tuvieron y ciaron a sus dos hijos / Blas, un bohemio, pintor de brocha gorda, hacía parte del paisaje del barrio. En cualquier corrillo en la calle se oía decir: “Allá va el pintor”. En verano traje blanco y alpargatas sin calcetines. Narrador fantástico de cuentos y filósofo del sentido común. Muchas noches, Blas me esperaba a la puerta de casa para decirme cuantos autógrafos nuevios había capturadopara su colección. Desde que llegué al barrio, Salva y Blas hacían parte d emi mundo. Gracias, amigos. Paz eterna para vosotros.
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Me he entristecido al leer la noticia de la muerte de Salva y Blas. Conocí a los dos cuando comencé a desayunar en la Afinité,durante cuatro meses hace un par de lustros. Salva era amable, servicial, sin ser servil, y Blas que estaba allí casi siempre como pájaro tempranero, creo que era un buen pintor y a mi me recomendó un color claro precioso para mi cuarto de estar que cambia de tonalidad según la luz del día. Este hablaba casi como un erudito, Una vez le dije; Blas, como es que tú siendo pintor de brocha gorda hablas como si fueras del Senado y estos senadores parecen de brocha gorda? y me contestó muy serio: Eso mismo me dice mi madre!
Descansen en paz.
Pacita Mendezvilla.
Jueves, 31 de mayo
Manuel Mandianes
Faustino Vilabrille Linares
Francisco Baena Calvo
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Jose Luis Cortés
Pedro Tarquis
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Asoc. Humanismo sin Credos