“Los obispos catalanes, a pesar de la escasez de sacerdotes nativos se niegan a que en sus diócesis se instalen sacerdotes latinoamericanos y de otros países que llegan a España para completar y ampliar estudios”, me dijo alguien. “¿Por qué?”, pregunté. “Para que no contaminen”. “¿De qué contaminación se trata?”, volví a preguntar a mi informante. “Puede que se trate d le contaminación lingüística. Los sacerdotes llegados de fuera no habla catalán y, además, no traen inyectado el virus nacionalista”. “Me cuesta mucho creerle lo que, me está diciendo porque me cuesta admitir que un pastor anteponga la lengua al cuidado de las almas que tiene encomendadas”, comenté.
Jueves, 31 de mayo
Manuel Mandianes
Faustino Vilabrille Linares
Francisco Baena Calvo
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Jose Luis Cortés
Pedro Tarquis
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Asoc. Humanismo sin Credos