¿Se acuerdan cómo pusieron a una monja porque se atrevió a poner en solfa las tesis de los defensores acérrimos de la gripe A? Resulta que ahora parece que se descubre que la monja se quedó corta y que lo de la gripe A era un camelo: “El camelo de la gripe A” (El Mundo, 24-1-10). El entusiasmo colectivo que suele hacer presa en las multitudes ante un peligro inminente no permite que nadie le lleve la contraria y a ello se une el anticlericalismo de algunos comunicadores, el resultado puede ser brutal. A la pobre monja la pusieron de chupame domine. Yo había escrito aquí mismo, en mayo de 2009, que cualquier gripe estacionaria era peor que la gripe A. Había llegado a esa conclusión después de una larga charla con científicos japoneses y españoles.
Sábado, 18 de febrero
Manuel Mandianes
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia