Muchos periodistas y gente de a pie se han escandalizado al relatar, leer o ver por televisión que muchos haitianos asaltaban, pillaban, y robaban. Yo, en la situación actual no hago nada de eso, ni se me ocurre. No sé si los haitianos que se echan al pillaje y al robo son los más necesitados de todos los habitantes de Puerto Príncipe. Tampoco sé que haría yo en una situación límite de hambre y necesidad y menos aún si viera a mis hijos morirse de hambre y de sed. Desconfío que la necesidad suele ser más fuerte que la virtud y que la ley, y sé que la compasión y la misericordia son indispensables para comprende aunque no justifiquen.
Viernes, 17 de febrero
Manuel Mandianes
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Religión Digital
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Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes