El siglo XXI será religioso o no será”, dijo alguien en pleno siglo XX. No hace falta ser un lince para reconocer que durante la primea década del XXI se está cumpliendo el pronóstico de nuestro profeta. La globalización lo unifica todo en todas partes menos, por el momento, las creencias. La sensación de desamparo y de inseguridad que producen el vivir en un mundo nihilista lanzan a las personas a la búsqueda de algo a que agarrarse para combatir la angustia. Esto dio origen a grupos fundamentalistas y al nacimiento y crecimiento de muchas sectas por la seguridad que dan la cercanía de los miembros del grupo. El diálogo de civilizaciones debería de de tener muy en cuenta las distintas religiones. La ciencia y la técnica elevan el nivel de vida y de bienestar pero no dan sentido a la vida.
Jueves, 31 de mayo
Manuel Mandianes
Faustino Vilabrille Linares
Francisco Baena Calvo
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Jose Luis Cortés
Pedro Tarquis
Antonio Aradillas
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Asoc. Humanismo sin Credos