La Generaitat trata de lavar su imagen. Pero un paisaje con “poco oasis y mucho camello” (La Vanguardia, 8-9-09) es difícil de limpiar. La ciudadanía quiere respuestas, no "sermones ampulosos" (Durán i Lleida); la ciudadanía quiere que los ladrones vayan a la cárcel y devuelvan el dinero. Los políticos sólo reaccionan ahora que la ciudadanía está harta y empieza a despreciarlos. Un país no se distingue por tener muchas leyes sino por cumplir las que tiene (R. Descartes). ¿Darán cuenta del dinero gastado en informes malos e innecesarios, en viajes inútiles, cobrado por empleos a los que no asisten? Es decir, ¿darán cuenta “del derroche y de la falta de transparencia”? (Sindic).
Martes, 9 de febrero
Manuel Mandianes
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Miguel Blanes Coll
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Robert Blair Kaiser
Ediciones Khaf
Mario Bruzzone
JC Rodríguez, A Eisman
Juan Fernandez Krohn