La Generaitat trata de lavar su imagen. Pero un paisaje con “poco oasis y mucho camello” (La Vanguardia, 8-9-09) es difícil de limpiar. La ciudadanía quiere respuestas, no "sermones ampulosos" (Durán i Lleida); la ciudadanía quiere que los ladrones vayan a la cárcel y devuelvan el dinero. Los políticos sólo reaccionan ahora que la ciudadanía está harta y empieza a despreciarlos. Un país no se distingue por tener muchas leyes sino por cumplir las que tiene (R. Descartes). ¿Darán cuenta del dinero gastado en informes malos e innecesarios, en viajes inútiles, cobrado por empleos a los que no asisten? Es decir, ¿darán cuenta “del derroche y de la falta de transparencia”? (Sindic).
Sábado, 11 de febrero
Manuel Mandianes
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Francisco Baena Calvo
Juan Fernandez Krohn
Juan Antonio Espinosa
Ana Bou
Carmen Guaita
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Religión Digital