La Generaitat trata de lavar su imagen. Pero un paisaje con “poco oasis y mucho camello” (La Vanguardia, 8-9-09) es difícil de limpiar. La ciudadanía quiere respuestas, no "sermones ampulosos" (Durán i Lleida); la ciudadanía quiere que los ladrones vayan a la cárcel y devuelvan el dinero. Los políticos sólo reaccionan ahora que la ciudadanía está harta y empieza a despreciarlos. Un país no se distingue por tener muchas leyes sino por cumplir las que tiene (R. Descartes). ¿Darán cuenta del dinero gastado en informes malos e innecesarios, en viajes inútiles, cobrado por empleos a los que no asisten? Es decir, ¿darán cuenta “del derroche y de la falta de transparencia”? (Sindic).
Domingo, 22 de noviembre
Manuel Mandianes
Sor Lucía Caram O.P
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Siro López
Jaime Vázquez Allegue
Rodrigo del Pozo Fernández
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya