Estoy contra la humillación de cualquier ser humano. El que humilla a otro ser humano se degrada. Pero no creo ni en la piedad, ni en la bondad, ni el respeto que piden para el ser humano los partidos que ponen el grito en cielo cuando las instituciones humillan a uno de sus miembros y se callan cuando humillan a miembros de otro partido. Y no digamos nada cuando el humillado en un don nadie que no figura en las listas de ningún partido. Pero nunca es tarde si la dicha es buena. Con todo, en el caso de los políticos nos podemos hacer la pregunta: ¿Protestan guiados por sentimienos puros y solidarios simplemente o por aquello que la sabiduría popular viene pronosticando desde la noche de los tiempos: “Cuando las barbas de tu vecino veas pelar pon las tuyas a remojar?”
Domingo, 22 de noviembre
Manuel Mandianes
Sor Lucía Caram O.P
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Siro López
Jaime Vázquez Allegue
Rodrigo del Pozo Fernández
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya